Desde mi Trinchera
Diego Victorio
Los efectos perniciosos.
Esa adenda a la ecuación descompondría, en efecto dominó, el espectro electoral morenista. Y, por ende, deformaría el statu quo aldeano.
Y, sí, como aquí lo adelanté, hay un villano favorito al que acusan los radicales. Un culpable confeso: Aquiles Espinosa García.
La osadía de Aquiles de “cilindrear” al obtuso Carlos Morales Vázquez, en pos de una presunta reelección, tuvo sus primeros efectos perniciosos.
Los “ultras” que hasta el año pasado dominaban absolutamente la vida intramuros de Morena interpretaron la desatinada estrategia de Aquiles como una afrenta.
Aquiles Espinosa se asume, en público y privado, tutor putativo del iracundo Carlos Morales, sin embargo, para los radicales no es solo él el autor de la que también han considerado una “chicanada”.
En su hipótesis, los ultras solo lo ven a Espinosa un testaferro del poder aldeano, presumen que habría un autor intelectual detrás de él.
La chabacana idea de Aquiles de encaminar a Morales a una reelección, fue como una especie de caja de resonancia que avivó las marcadas diferencias entre tribus.
Que no solo entorpece el desahogado tránsito en la ruta electoral de Marcelo Toledo Cruz -que avanzaba en solitario a la candidatura a la presidencia municipal capitalina-, sino que encorseta los acuerdos previos en otras alcaldías y Distritos.
Y, que, desentierra la añeja animadversión de un porcentaje de morenistas fundadores contra la clase gobernante de la aldea.
El costo político de placear, -con la ayuda del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana que es el defensor de oficio del alcalde tuxtleco-, al defenestrado edil no solo lo asumiría el aún titular del Transporte en Chiapas, escalaría hasta la torre más alta.
No obstante, en caso de presentarse una ruptura pública habría más lesionados del lado de los radicales:
Y es que la aguja giró ciento ochenta grados y, ahora, existe una marcada desventaja de los duros, pues, el Delegado Nacional de Morena entrega cuentas en cuartos de ideas distintos a la nomenclatura tropical.
Este bochornoso escenario en el que el sedicioso Secretario de Transporte implicaría a personajes influyentes de la clase gobernante, tiene todavía una salida y, detendría las consecuencias que descenderían como espiral entre las bases.
Evitar que el duelo entre tribus guindas sea un auténtico Coliseo Romano, tiene solución: desechar el mamotreto presentado por Aquiles Espinosa que, revive al desahuciado Carlos Morales.
Los ánimos volverían a su estado que guardaban antes de la elucubración de Aquiles y, de facto, regresaría la tranquilidad a la mesa de acuerdos.
Devolverle el anhelo a los duros de que Marcelo Toledo sea el abanderado de Morena en la capital de Chiapas apagaría los conatos de incendios morenos que el radar oficial ha detectado ya en varias regiones de la comarca.
Y, por lógica, también regresan a la mesa que en San Cristóbal de las Casas la aspirante de Morena a la alcaldía sea Jerónima Toledo Villalobos.
Que el candidato morenista en Comitán sea Mauricio Cordero.
Y, que, en Tapachula, el pretenso o pretensa a la presidencia huacalera sea Yamil Melgar Bravo o Rosa Irene Urbina Castañeda, plaza supeditada al género que se defina en la poderosa mesa de pactos.
Las negociaciones seguirían sin modificaciones, siempre y cuando Morales Vázquez regrese a terminar lo que mal empezó, su trienio, de lo contrario aquello será un Pandemonio. Al Tiempo.
Comentarios Atrincherados
*** El primer sospechoso de alentar a Aquiles Espinosa es el longevo funcionario federal Plácido Morales Vázquez, hermano de Carlos.
Otros más acuciosos aseguran que Aquiles, recibe pines de BlackBerry de la Ciudad de México y no precisamente de personajes de Morena. Ojo.
*** Dos caballos muy raquíticos han perdido la oportunidad de ser candidatos del Partido Verde a diputado federal en el Distrito II de Bochil.
Omar Molina que renunció públicamente al Verde y Javier Sánchez con residencia en Oxchuc, cabecera que no pertenece a la demarcación electoral.
*** De los tres Distritos locales con cabecera en TGZ la coalición “Va Por Chiapas” se ha decantado, en dos de ellos, por Roberto Serrano y Carlos Penagos.
El tema de la alcaldía sigue encorsetado, Williams Ochoa y Emilio Salazar son las cartas finales.
El panismo chilango ha manifestado sus preferencias hacia Ochoa, mientras que los albiazules chiapanecos lo hacen a favor de Emilio. No se olvide que el PAN sigla.
***Juan Carlos Cal y Mayor, será el candidato de Movimiento Ciudadano a diputado federal por el Distrito IX de Tuxtla Gutiérrez.
Allí, en el IX, la alianza “Va Por Chiapas” seguramente postulará a quien no le beneficie los acuerdos a la alcaldía, mientras que Morena podría registrar a Alejandra Bustamante o Felipe Granda. HASTA PRONTO.









