Desde mi Trinchera
Diego Victorio
El sobrino desobediente
Manuel Sobrino Durán, ha sido ovacionado en los círculos financieros. En una década en el mercado ha expandido su capital de inversiones a otras ciudades.
Sobrino, presume galardones por aplicar a la perfección el “know how” de franquicias transnacionales en Chiapas.
En el mundo de las empresas, Manuel, es reconocido por el éxito de su modelo de negocios.
Sin embargo, la brillantez con que se desplaza en el círculo bursátil contrasta totalmente con lo obtuso de su comportamiento en política.
En el filme de la candidatura a la alcaldía de la capital de Chiapas de la coalición de partidos PRI-PAN y PRD, Sobrino Durán, ha exhibido ausencia de ciencia.
Aislamiento en los acuerdos cupulares, poca información y cero contactos de peso en la política, raro en personajes como él que desayuna, cena y come de negocios en Polanco, Reforma e Interlomas.
Además, una visible lentitud en la interpretación de mensajes intrínsecos. Y, de paso, un exceso de soberbia.
El lunes 9 de marzo, en influyente oficina panista de la Ciudad de México se filtró que un poderoso político de la cúpula nacional había adelantado que, en Tuxtla Gutiérrez los dados se cargarían a favor de Williams Ochoa Gallegos, en el cuadrante de ayuntamiento.
Información que, tres horas más tarde, vía extraoficial, ya había sido recepcionada por los interesados, menos por Sobrino Durán.
Por eso el martes 10 de marzo, en uno de los salones del hotel Marriot, muy fresco Emilio Salazar Farías que, era aspirante de PRI-PAN y PRD a la alcaldía tuxtleca, respondía presente cuando la voz oficial del evento lo anunció como candidato a diputado federal del Distrito IX con cabecera en Tuxtla.
Emilio, que ha ganado todas sus campañas a diputado federal y local, era el heraldo de lo que en la capital del país se había decidido, dato que Sobrino aún no tiene o no quiere aceptar.
Quien mejor que Salazar, para leer los entrelineados y los mensajes relativos a que nadie puede ir en contrasentido de las decisiones de la clase política nacional.
Emilio, pese al resultado a favor -en la primera encuesta- de un punto porcentual sobre Williams Ochoa Gallegos, entendió que los acuerdos cúpulares no le favorecían para ser el candidato a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez.
Pero, claro, entre Salazar y Sobrino existe un mundo de distancia, no hay siquiera un punto de comparación, el primero es un doctor en política, el segundo solo un mal aprendiz.
La actitud de Manuel retoma un cariz distinto a la verdadera intención que pregona.
Dibuja un sospechosísmo en sus movimientos como si quisiera “chotear” -desde antes de la partida- la unción “de dedazo” de Willy Ochoa Gallegos.
Acusar de robo, de piso disparejo, de inequidad, e irse.
Lo que no sabe Manuel es que, ese estigma de sobrino desobediente será siempre la cruz con la que cargará a cuestas por los siglos de los siglos.
Un sello de indisciplina que le cerrará puertas en el futuro.
Las plurinominales se obtienen en acuerdos, no fingiendo ser un bravucón de cantina. Al Tiempo.
Comentarios Atrincherados
*** Roberto Serrano Altamirano, fue mi jefe en mi paso por la función pública estatal. Un tipo de gran calidad humana. Hoy, Roberto es dirigente estatal de la CNOP y aspirante a la diputación local Distrito II TGZ por PRI-PAN y PRD. No pierde su don de servir y diálogo franco.
*** Justo cuando se abre el telón de las definiciones, el coleto Marco Cancino asesta un golpazo mediático. Cancino, mostró su robusto músculo y, en paralelo, aseguró que Chiapas Unido será la primera fuerza política en “Sancris”. Su oferta electoral es el sello personal de Marco.
*** Marco Antonio Coutiño, es el perfil que busca el elector en La Concordia, un municipio que votará en contra del cacicazgo y de los rostros que pretenden prolongar su estadía en la administración pública.
***Sonia Eloína Hernández, está muy cerca de que sea anunciada la candidata de Morena a la alcaldía de Suchiate.
Un cúmulo de obras de impacto social, realizadas en su gestión, la respaldan. HASTA PRONTO.









