Tapachula: la otra versión

Desde mi Trinchera

Diego Victorio

 

Tapachula: la otra versión

El tema de Tapachula, visto desde una óptica pragmática, no es tan complejo como parece.

Si se analiza desde la arista de que la estructura y el voto duro son las dos armas infalibles para ganar una campaña, entonces el caso práctico del 6 de junio, será tan sencillo como despejar la incógnita en una ecuación de primer grado.

Y es que la perspectiva de los números discrepa, en su totalidad, de cualquier visión marketinera que proyecta una jornada comicial cerrada, en el cuadrante de ayuntamiento.

Los que hacen “política” desde las redes sociales auguran una carrera, quizá no de tercios, pero si de dos.

En cambio, la aritmética contrasta la prospectiva desarrollada subjetivamente en las plataformas digitales.

Partiendo del factor voto duro, el candidato del Partido Verde a la alcaldía de Tapachula, arrancaría desde el saque, con cinco mil votos, que es el voto cautivo verde.

Bajo esa lógica, Morena, presenta en sus históricos más de 80 mil sufragios, sin embargo, aquí hasta el medianamente informado comprende que ese pico inusitado de votos fue acopiado por el efecto Bandwagon, propiciado por la inercia de Andrés Manuel.

Habría que restar y dividir para obtener el cociente real.

Lo más lógico es ir a la revisión de las gráficas de 2015, allí Morena arroja más de 25 mil votos.

Dejemos, entonces, esa nube de 55 mil como un voto volátil que empatiza con la cuatroté, pero que no acude consuetudinariamente a las urnas.

Lo que quiere decir que, desde antes de iniciar la carrera por la alcaldía, la candidata de Morena mostraría una contundente ventaja sobre el aspirante verde, midiéndolos desde el análisis cuantitativo del voto duro.

Con la excepción, de que el candidato del PVEM mantiene una influencia en el PRI, donde podría trasladar hasta un 50 por ciento de su voto cautivo al PVEM.

En esa proyección, el PRI refleja en 2018, un voto duro de 16 mil sufragios. Lo que en términos matemáticos, ese 50 por ciento, estaría siendo representado por 8 mil votos.

Ese riguroso cálculo daría 14 mil votos de votación fija al candidato del Partido Verde, 11 mil menos que la candidata de Morena.

Si la aspirante morenista logra mantener ese margen, el proceso electoral no sería competitivo, ni por asomo.

Ahora bien, aquí habría que desarrollar un ejercicio paralelo al de líneas arriba:

Supongamos que para ganar la elección se necesiten 42 mil sufragios.

En ese entendido, la candidata de Morena tendría que ir por una meta de 17 mil votos que, viéndolo desde el cristal pragmático parece hasta sencillo, pues no hay que olvidar que en el espectro hay un voto volátil -de 55 mil- lopezobradorista que abarrotó las casillas en 2018.

Ese voto es tan suigeneris, pues vota por Morena o se abstiene a hacerlo, difícilmente o improbablemente lo haría por la oposición.

Ese detalle fue que disparó la numeralia de 2018.

Las áreas de oportunidades del aspirante del Partido Verde son complicadas, y de menores probabilidades que la candidata vino tinto, toda vez que, éste por ser expriista tendría que hacer la operación robo en su segmento de influencia, el PRI, sin soslayar que el Revolucionario Institucional tiene candidato propio y presume de riquezas para retener al votante identificado con el tricolor.

A manera de colofón, he escuchado decir a los ínclitos en la jerga electoral que, de no sufrir alteraciones la curva de Morena, el arroz en Tapachula estaría en su etapa de precocción.

Morena, retendría la alcaldía de Tapachula. Al Tiempo.

 

Comentarios Atrincherados

*** Bendito entre las mujeres. En el Distrito XIX, el candidato de Morena Yamil Melgar es el único varón, entre los cuatro aspirantes más fuertes.

Sus tres adversarias son Andrea González del PAN, PRI y PRD; Gracelia Gálvez de Redes Sociales y Mónica Valdez de Encuentro Solidario.

Yamil, mantiene una ventaja holgada sobre las tres damas, pero esa tercia va en franco crecimiento. HASTA PRONTO.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *