Enrique Flores Amastal
Ciudad de México
In memoriam
Dicen que los poetas
descienden de una familia
que lee las estrellas;
que oyen el canto de las olas
y escriben historias en la arena.
El azul infinito es su casa
y es el camino regio a su alma,
así, puedo entender tu partida,
el hechizo de lo azul
apuró tu bagaje
y te marchaste en plena primavera.
Junto a Dios,
descubre los misterios de lo oculto
nombra tu verde océano
donde elegiste vivir
en tu paso por la tierra;
donde niña, a la sombra de la Ceiba
confundida en su follaje
descubriste tu Quetzal
y se transformó en poema.










