Karla Gómez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Francisco Villalobos, coreógrafo, docente e investigador, participó en el Seminario permanente de la Fenomenología de la Danza y estudio de la corporeidad, a través de la Cátedra Gloria Contreras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), coordinado por la maestra Raissa Pomposo.
“Me postulé con una carta en la que indicaba mi interés por la investigación corporal y mi cuestionamiento frente a la danza folclórica escénica de nuestra entidad, sus bases estéticas y las líneas estilísticas predominantes en este género. Manifesté mi interés por la historia de la danza de manera general y de la danza contemporánea en Tuxtla Gutiérrez, de manera particular y de mi experiencia con este género dancístico, las aproximaciones, exploraciones y enunciación de mi corporeidad en estado de danza”, refiere.
Informa que este taller ha sido un parteaguas en su vida. Ya que, le abrió el panorama para la exploración de movimiento, que desde hace años he venido haciendo. Puesto que, después de una lesión en las rodillas, su aproximación a la danza escénica se transformó.
“Es importante hablar de la libertad porque eso es lo que busca el arte, liberarnos… El arte nos confronta, nos lleva a las profundidades de nuestro ser y cuando reconocemos esas profundidades, el Kojama como dicen los zoques, despertamos, encarnamos en nuestra corporeidad al universo”, menciona el investigador quien impartió de manera virtual el taller “La libertad del cuerpo en el fenómeno de la danza”.
Por tanto, indica que, el seminario ha fortalecido en él esa actitud fenomenológica y ahora escribe el cuerpo desde la revelación vívida de la experiencia: “Porque quienes danzamos somos cuerpos expandidos, observamos el mundo y lo descubrimos a través de nuestra corporeidad y nos permitimos transformar nuestros entornos desde las esencias de la percepción, desde nuestra carne, desde nuestra existencia. Ahí está la resonancia fenomenológica, porque la fenomenología se encarga del estudio de las esencias y la danza contribuye a encontrar esas esencias en el ser humano, mediante la exploración constante y la vivencia creadora”, comenta.
Comparte que la danza también permite hacer comunidad, ya que los rituales sirven para eso, “para la integración y en la danza el encuentro de cuerpos es importante, propicia la energía vital, nos lleva al goce y toda experiencia estética, nos permite formular significados, reflexionar sobre nuestro mundo desde lo sensible y en consecuencia, logramos estados de plenitud personal”.










