J Roberto Morales Figueroa
Constitución
“Ningún hombre será un gran líder si quiere hacerlo todo él mismo u obtener todo el mérito para sí mismo por hacerlo.” — (Andrew Carnegie)
Todo comienza, todo pasa y todo termina por el respeto.
Hay una frase que dice que “todas las opiniones se deben respetar”, no coincido. Fernando Savater dice que se respeta a las personas, pero las opiniones se debaten, en esto sí coincido. En un debate se contraponen ideas y opiniones, sin adjetivos, pero con argumentos. Y es que desde lo mínimo hasta lo más complejo debe ser respetado.
Hace unos días conversaba con un grupo de estadounidenses que viven hace algunos años en México. Con uno de ellos, psicoanalista y académico, pude entablar una conversación más larga. Le pregunté, que una vez habiendo vivido en ambos países cual consideraba él que es la diferencia más profunda entre mexicanos y estadounidenses, y su respuesta fue “el respeto a las leyes”. Me dijo que le sorprende enormemente que con un soborno algunas personas pueden incluso modificar inmuebles catalogados en los centros históricos de las ciudades, “derrumban parte de la historia”, me dijo.
Muchas anécdotas nos llegan de personas que estando en los Estados Unidos no se atreven ni a tirar un chicle en la calle, cuando estando en México lo más común es que dejen la basura en la esquina de su casa mucho antes de que toque la campana, para que lleguen los perros a hacer un reguero con los residuos, y la calle que todos ocupan quede hecha un tiradero.
Un jurista alemán definió a la Constitución como grundnorm, esto es, una “norma fundante básica” de la que derivan todos los demás ordenamientos que rigen la conducta de los individuos en sociedad. Y no entendamos por esta una pila de papeles con frases en ella, sino como el movimiento que le dio origen a ese tipo de ordenamiento.
El ejemplo de México es la Constitución de 1917 -o lo que queda de ella después de las más de 600 modificaciones que se le han realizado- fue la Revolución. Pero no el conflicto armado en sí, sino las motivaciones que orillaba a los mexicanos a sumarse a la bola, en aquel tiempo. Entender el contexto de México en ese tiempo una vez expulsado Porfirio Díaz y usurpado el poder por “El Chacal” Victoriano Huerta.
Después de ese conflicto social, una línea de gobernantes Generales comenzó a darle forma al México posrevolucionario mediante la creación de instituciones. Para mediados de los 1900, llegan de manera definitiva los civiles al poder, una mentalidad y formación diferente le dan un giro a este país.
Muchas veces se pierde la noción de los por qué, y es ahí cuando las cosas comienzan a corroerse y terminan por derrumbarse. Cuando no se entiende por qué se debe respetar al otro; por qué se debe respetar lo ajeno; por qué se debe respetar a nuestros mayores; por qué se debe respetar la naturaleza; por qué se debe respetar la vida; por qué se debe respetar la ley.
La ley se debe respetar porque deriva de un pacto social, en el cual todos nos sometemos a ella, pues sabemos que dentro de sus márgenes todo se conducirá de manera correcta, y nos permitirá vivir en paz y armonía. Esta es la causa principal de la conformación de las sociedades. Japón es clara muestra de ello, en los primeros años de la educación escolar, a los niños se les enseña a respetar, y luego, viene lo académico. No es de sorprenderse que se haya levantado después de una Guerra Mundial y hoy sea una de las más grandes potencias.
El respeto, como norma social fundamental para el sano ejercicio y desarrollo de individuo viene a ser una constitución personal. Una guía, un camino y un destino.
@betomoralesf_










