El Cardenal

J Roberto Morales Figueroa

“No tengo miedo de un ejército de leones dirigidos por una oveja; tengo miedo de un ejército de ovejas dirigidos por un león.” (Alejandro Magno)

Hace algunos días conversaba con una persona por quien tengo un profundo respeto y gran admiración, me dijo: “solamente necesito cinco hombres para hacer una revolución”. Y tiene razón, principalmente porque habla de que él tiene la firme determinación de hacer un cambio, una transformación, y en esa resolución sabe que necesita consigo personas que piensen y actúen con la misma firmeza y convicción.

Transformar no es tarea de una sola persona. Supone la integración de un muy buen equipo, el indispensable ejercicio de saber liderar. Poseer la capacidad de articular la capacidad de varios y convocar a los mejores; tener muy claramente fijados los objetivos, con un diseño de planeación preciso y eficiente de hacia dónde se quiere ir.

Es una actividad compleja, que requiere que pongas todo tu talento y todas tus habilidades en juego, y que tengas muy claramente diseñado de hacia dónde se quiere impulsar el desarrollo del estado. Transformar es un trabajo de tiempo completo.

En México pareciera haber un hastío. La apatía por participar de forma activa y presente en política se ve generalizada. Si la gente no vota es porque no se siente representada, y si no sienten representados, es porque no lo están.

Preguntémonos entonces ¿Qué valores congregan a los ciudadanos actuales? Solo atendiendo a esto, es que podremos encontrar un rumbo, solo así políticos y ciudadanos podrán hablar el mismo idioma.

Hoy Chiapas sí tiene, dentro de la oferta política que se presenta, un perfil así. Que entiende primero, la enorme complejidad histórica, porque para saber a donde uno va, se ha de saber de dónde uno viene. Que conoce el sentir de la gente, sus necesidades, sus luchas y sueños; que ha caminado palmo a palmo su geografía, y conversado una y otra vez con su gente.

Chiapas requiere un salto hacia adelante, pero no como el de Mao, sino hacia el futuro. Uno en el cual el sistema político y la forma de hacer política evolucionen, se transformen. Uno en el que los iguales y los distintos sean uno solo. La política entendida como el lugar desde el que se pueden lograr los mayores beneficios, para la mayoría de las personas.

Chiapas necesita un salto en el que la conciencia, el corazón y el pensamiento se abran, y den paso a una etapa de transformación en la que todos quepan en ella, en la que todos trabajen juntos y de la mano, sembrando presente para cosechar futuro.

@betomoralesf_

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