El Cardenal
J Roberto Morales Figueroa
El pasado viernes 1 de marzo dieron inicio las campañas rumbo a la Presidencia de la República. Los candidatos arrancaron en distintos puntos del país, en diferentes horarios, con estrategias y discursos distintos entre sí, reflejo de diversidad.
Un camino de 90 días en los que habrán de recorrer las 32 entidades federativas con un solo objetivo, convencer al electorado de que su propuesta es la mejor.
Mucho se ha preguntado el si México está preparado para ser gobernado por una mujer, yo pienso que la interrogante es equivocada pues no es un asunto de género, sino de resultados.
Las candidatas que van a la cabeza coinciden en varios elementos: tienen experiencia de gobierno, han hecho política en un alto nivel, ambas tienen una formación inclinada a la ciencia, tienen una personalidad propia, y por lo que se ha visto son mujeres de carácter. Creo que ambas son buenas opciones, pues considero que podrían actuar con autonomía.
A pesar de que las campañas electorales son por su naturaleza contrastantes y de cierta polarización, ambas candidatas se han respetado mutuamente. Han mantenido parte de su discurso centrado en la autonomía con la cual ellas habrán de actuar en caso de llegar a gobernar. No han abonado ninguna de ellas en lo personal a la radicalización ni al conflicto social, a pesar de que ambas dicen representar proyectos de nación distintos.
El ejercicio de un buen gobierno y la buena política tiene que ver con actuar de forma firme y contundente, pero también pasa por saber tender puentes con los ajenos y los propios. Saber negociar para obtener los mejores resultados, para poder sacar adelante los planes y proyectos, sin esta capacidad, muy difícilmente se puede llegar a un buen puerto.
Ejemplo de lo contrario es Samuel García, quien realmente pretendía ser candidato a la Presidencia por MC, en vez de negociar quiso imponer a su sucesor en la gubernatura; la consecuencia, tuvo que regresar sin pena ni gloria a cumplir con el compromiso que asumió ante sus electores. Entender que las relaciones en política son quid pro quo, es elemental.
Políticos con oficio, profesionales y conciliadores son necesarios en tiempos como los que vive México actualmente.
El 31 de marzo iniciarán las campañas para Gobernador en Chiapas. Frente a nosotros tenemos la oportunidad de elegir a uno de los nuestros, genuinamente chiapaneco, conocedor del estado, sus necesidades y sus potencialidades.
Chiapas va en la ruta de tener como Gobernador a un político como el que necesita. Que entienda que para el buen gobierno no caben los maximalismos, ni los juegos de suma cero, sino que para sacar adelante los proyectos de futuro es necesaria la pluralidad. Que tenga carácter para hacer cumplir y respetar la ley, pero con capacidad conciliatoria y visión de futuro.
@betomoralesf_










