Procuraduría Agraria y el desarrollo rural: Retos del segundo piso de la transformación de México

Procuraduría Agraria y el desarrollo rural: Retos del segundo piso de la transformación de México

Por la Conciencia

Dr. Roger Heli Díaz Guillén.

La procuración de justicia agraria es la antesala de la impartición de justicia de los Tribunales Agrarios, superior y unitarios, que está encargada desde el año de 1992 a la Procuraduría Agraria PA como órgano de servicio social responsable de la representación legal, asesoría y acompañamiento de los DOCE sujetos de derecho agrario: Ejido, comunidad, ejidatario, comunero, sucesor, posesionario, avecindado, poblador, jornalero agrícola, nacionalero, pequeño propietario y campesino en general; encargada de la organización de los ejidos y comunidades con facultades de denuncia por violaciones a la ley agraria.

A sus 26 años de vida donde han pasado cinco gobiernos ( 2 del PRI, 2 del PAN y 1 de MORENA) la PA ha sido la responsable y fuerza motora que hiso realidad el impulso  de un programa transexenal inicialmente denominado PROCEDE, con el que al día de hoy se ha logrado que casi el cien por ciento de los 32 mil núcleos agrarios en México cuenten con tierras ordenadas en sus límites y colindancias con planos actualizados georreferenciados que sustituyeron a los viejos planos históricos que se elaboraron basado en el uso de teodolitos como sistema de medición de tierra y; se documentaron los derechos sobre tierras ejidales y comunales de millones de campesinos e indígenas, hombres y mujeres del campo.     

Una segunda responsabilidad, sin demeritar el trabajo sustantivo de la representación legal en juicios agrarios representando y defendiendo los derechos de los sujetos agrarios; es el trabajo de fortalecimiento de la organización económica y social de los ejidos y comunidades, promoviendo la cultura democrática y paridad de género en la elección de sus órganos internos: Comisariado Ejidal o Comunal y Consejo de Vigilancia; la elaboración y actualización de Reglamentos Internos Ejidales y Estatutos Comunales; la promoción de Listas de Sucesión y/o Testamentos Agrarios a efecto de promover los relevos generacionales en los derechos agrarios individuales que abona al orden, paz, gobernabilidad y estado de derecho en el campo; destacando en este rubro de la organización comunitaria la labor de promoción de conformación de figuras asociativas como Uniones de Ejidos, Asociaciones Rurales de Interés Colectivo ARIC; sociedades de Solidaridad Social y Sociedades de Producción Rural, además de sociedades mercantiles.

Hoy son tiempos de cambio y transformación en la acción de gobierno, donde el papel de la PA en la construcción del segundo piso o segunda etapa de la transformación de México debe partir y reinventarse en sus objetivos de trabajo a partir  de atender las siguientes CINCO preguntas ¿Que sigue después del ordenamiento territorial de la propiedad social como quehacer agrario?; ¿Cómo aplicar el contenido de la personalidad jurídica de los pueblos indígenas y afro mexicanos y el concepto de territorio en la vida normativa comunitaria ejidal y comunal con población indígena?; ¿Cómo incorporar los alcances de la libre determinación, la ordenanza y gobernanza en los contenidos normativos ejidales y comunales de núcleos agrarios con población indígena?; ¿Preguntarse si el modelo y estructura de reglamentos ejidales y estatutos comunales consideran los componentes de la tierra y el territorio como la cultura y la naturaleza? rescatando su función social y destinos de la tierra que no son estrictamente económicos productivos, como espacios sagrados o de esparcimiento; áreas verdes, etc y; ¿Resolver si resulta estratégico trabajar en coordinación con el movimiento campesino de la sociedad civil para sumar esfuerzos construyendo los cimientos para el desarrollo sostenible? 

El empoderamiento de la PA está en la apertura a la intervención comunitaria e integralidad del desarrollo rural agrario para revertir el neoliberalismo salinista de 1992, que marcará el paso para la transformación del papel y conciencia campesina, indígena y afro mexicana que hoy resulta necesaria en un marco de autonomía y orden comunitario armónico con el orden estatal, nacional e internacional; donde la capacitación profesional jugará un papel sustantivo en el desarrollo humano necesario, la innovación metodológica y de contenido de los diversos instrumentos de la organización agraria básica de los núcleos agrarios de México.

La experiencia, formación profesional en el campo y visión política del nuevo titular de la PA, Víctor Suarez Carrera, en su caminar en la administración pública y su cercanía a los liderazgos y bases sociales campesinas; es una formación necesaria a la visión legal formal que ha ponderado en la vida de la PA que nutrirá y sentará las bases sin lugar a dudas a una nueva visión del campo basado en la función social alimentaria de la tierra y la importancia de incorporar la intervención social comunitaria en la vida pública trabajando en la responsabilidad compartida gobierno-pueblos y núcleos agrarios por el desarrollo sostenible, integral e inclusivo del campo mexicano.  

La procuración de justicia agraria debe fortalecerse trabajando en la organización de los pueblos, comunidades, ejidos y el desarrollo humano, que sin lugar a dudas empoderará la vida pública comunitaria y fortalecerá la democracia que se traducirá en paz, orden, desarrollo rural agrario y soberanía alimentaria.

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