Luz del Mundo: otro aliado impune

Razones

Jorge Fernández Menéndez

La protección política de Morena no alcanza solamente a personajes como el líder de los senadores, Adán Augusto López, a pesar de que está prácticamente cercado de acusaciones. Es suficiente como para proteger a alguna gobernadora, a varios presidentes municipales, a legisladores. Como decía algún alto funcionario del gobierno el temor es que quitando un ladrillo se caiga toda la pared. Pero incluso así me resulta incomprensible que se defienda y no se actúe ante a delincuentes condenados y grupos que son hasta una amenaza a la seguridad pública e interior, como la iglesia Luz del Mundo.

Esa iglesia, está calificada en Estados Unidos como una organización criminal, y su líder Naason Joaquín García, está condenado a más de 16 años de cárcel en Los Ángeles y tiene otro proceso en curso en Nueva York, por delitos tan graves como abuso de menores y pornografía infantil, delitos que se cometieron en la Unión Americana pero que tienen su origen y se ejecutaron también en México. La FGR simplemente cerró el caso contra Luz del Mundo y Naasón Joaquín, le dio carpetazo argumentando que no existían pruebas suficientes.

Hubiera sido tan fácil como pedirlas a la justicia estadounidense, ya que aquí renunciaron a investigar. Naasón Joaquín fue detenido en 2019 en el aeropuerto de Los Ángeles y luego de un juicio donde comparecieron numerosos testigos en su contra, fue condenado en 2022 a 16 años y 8 meses de prisión por abuso sexual de menores, tráfico de personas, producción de pornografía infantil y violación forzada de un menor, hechos que habrían ocurrido entre 2015 y 2018.

Si obtuvo una sentencia tan baja fue porque llegó a un acuerdo con la fiscalía en contra de la opinión del propio juez que llevó el caso, Ronald S. Cohen que le dijo a Naasón Joaquín García al dictar sentencia: “usted es un depredador sexual”, sostuvo que en virtud del acuerdo que había alcanzado con la fiscalía la sentencia era la más alta que podía imponer: “estoy con las manos atadas”, dijo, para librar una sentencia más dura. La fiscalía sostuvo que Joaquín y su grupo operaban como una “empresa criminal” y que la influencia religiosa se usó para “manipular, intimidar y silenciar a las víctimas” ofreciendo una supuesta “bendición espiritual” a cambio de servir a los líderes.

En Nueva York, donde aún no se celebra el juicio, la acusación federal sostiene que Naasón Joaquín y otros miembros de su iglesia usaron la estructura y la autoridad religiosa de La Luz del Mundo para facilitar el abuso sexual de niñas, niños y mujeres durante décadas.

A diferencia del juicio llevado a cabo en California, el proceso en la gran manzana en la corte del sur de Nueva York (la misma del Chapo Guzmán, García Luna y el Mayo Zambada), Naason está acusado de muchos más delitos, como abuso sexual de menores; violación y abuso sistemático de niñas y mujeres de la congregación; tráfico sexual transfronterizo, tanto en Estados Unidos como México y otros países; posesión y producción de pornografía infantil; crimen organizado, involucrando a familiares y colaboradores en una red de explotación sexual infantil; asociación delictuosa para intimidar y silenciar a las víctimas; creación y distribución de material audiovisual con contenido de abuso de menores; explotación de miembros de la iglesia a través de coerción y engaño religioso, todos esos delitos los ha cometido, como dicen las acusaciones, en Estados Unidos, en México y en otros países. Y en varios de esos delitos ha participado el grupo paramilitar Jazher, de la propia iglesia, que sigue reconociendo a Naason como su líder y como representante de Dios en la Tierra.

Pero en México, Luz del Mundo es intocable quizás porque es aliada de Morena, tiene diputados locales y federales, algún senador, presidencias municipales y funcionarios locales y federales. Incluso lo homenajearon poco antes de ser detenido en Estados Unidos, en el Palacio de Bellas Artes, en una ceremonia encabezada por quien era entonces jefe de gobierno de la ciudad, Martí Batres, uno de los funcionarios de Morena más cercanos a Luz del Mundo.

La protección alcanza niveles inadmisibles. El año pasado fueron detenidos en Michoacán 38 miembros de ese grupo paramilitar Jazher, de Luz del Mundo, acusados también en Estados Unidos, en un campamento de entrenamiento en una zona controlada por el CJNG. No duraron mucho en prisión, unos días después todos fueron liberados porque una jueza federal en Morelia declaró ilegal la detención, señalando que se violó el debido proceso.

La juez argumentó que las fuerzas de seguridad ingresaron al inmueble (un campamento clandestino con gente armada) sin una orden de cateo y no presentaron pruebas suficientes para justificar la detención de quienes realizaban entrenamientos militares y portaban armas de fuego real, además de 19 réplicas de armas largas, y equipo táctico. La jueza ordenó la liberación inmediata de todos los detenidos sin reservas.

Luz del Mundo es intocable, no se procesa a sus líderes ni por los casos de abuso y explotación sexual pero tampoco por los de crimen organizado ni por la existencia de grupos paramilitares que trabajan para ellos de la mano del CJNG, con el mismo origen regional y zonas de influencia que la Luz del Mundo.

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