Razones
Jorge Fernández Menéndez
Lo único que cambia en los informes presidenciales es su longitud: llegaron a durar hasta seis horas en la época de Luis Echeverría, ahora los de Claudia Sheinbaum se agradece que duren poco más de una hora. Antes, los informes se hacían en el Congreso con cientos, a veces miles, de invitados, durante los años de Salinas, Zedillo, Fox o Calderón, con fuertes confrontaciones políticas, ahora son cada día más restringidos, con poca gente y toda incondicional. Pero al final siempre es lo mismo: una suma de supuestos aciertos gubernamentales que muchas medias verdades, algunas verdades colocadas fuera de contexto y algunas mentiras.
La mayoría de los datos dados en un informe, y el de ayer no fue la excepción, son verificables, pero el método de verificación los puede convertir simplemente en un acto de fe.
El ámbito en el que mayor éxito ha tenido la actual adminsitración es en la seguridad. Hay éxitos indudables. Los homicidios dolosos, según los datos oficiales, cayeron un 51 por ciento en promedio diario, de 86.9 el primero de septiembre de 2024 a 42.5 en julio de 2026. Es una caída real. Pero el 20 de febrero de 2026, el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública publicó una nueva metodología que reclasificó los «delitos contra la vida» y reajustó las series de medición. Ya no están integrados feminicidios y desapariciones. Entre octubre de 2024 y marzo de 2026 se reportaron 50 mil 26 personas desaparecidas, un promedio de 91 al día, la cifra más alta desde 2006. El primer año de la administración registró 14 mil 72 personas desaparecidas y no localizadas, 20 por ciento más que el año previo. En marzo de 2026 el gobierno «reinterpretó» el registro y bajó el universo de 132 mil 534 desaparecidos a un piso de poco más de 43 mil sin localizar. El dato duro es que hay 83 mil restos humanos sin identificar en los servicios forenses de todo el país.
Existe otro aspecto que resulta central: no se puede hablar, por ejemplo, de la seguridad o de la relación con Estados Unidos y obviar las denuncias sobre la narcopolítica, las acusaciones contra personajes como Rubén Rocha Moya o Enrique Inzunza, sobre los funcionarios a los que como castigo se les ha quitado la visa, o las denuncias reiteradas sobre funcionarios relacionados con el crimen organizado o el contrabando de combustible. Los mensajes sin destinatario directo sobre la honestidad no dicen nada ni nadie los toma en serio. Como hemos dicho muchas veces, está muy bien desarticular redes de operación del crimen organizado, y eso en buena media se ha hecho, pero todo pierde sentido cuando no va acompañado de la desarticulación de la redes de protección y complicidad política con los cárteles.
En economía el patrón se repite. El informe presume una inversión extranjera directa récord de 34 mil 968 millones de dólares en el primer semestre. Es verdad. Pero 30 mil 957 millones, o sea el 88.5 por ciento del total, son reinversión de utilidades de empresas ya instaladas, mientras las nuevas inversiones apenas alcanzaron 2 mil 726 millones, una caída de 42 por ciento anual. El IMCO va más lejos: con cifras actualizadas, la IED del primer trimestre en realidad cayó 3.36 por ciento y equivale a solo 9.9 por ciento de la formación bruta de capital fijo.
El PIB de 2025 avanzó apenas un 0.7 por ciento, el peor desempeño desde 2020; la economía se contrajo 0.6 por ciento en el primer trimestre de 2026 y Banxico proyecta un crecimiento de apenas 1.5 por ciento para el año, muy por debajo del 2.3 por ciento con que se construyó el Paquete Económico. Los especialista independientes estiman que, como máximo, la economía crecerá un 1.2 por ciento en este 2026.
En salud el gobierno reporta 97 por ciento de abasto en las medicinas. El propio subsecretario Eduardo Clark reconoció que en IMSS-Bienestar el desabasto llegaba a 35 por ciento de las recetas. Desde agosto, los hospitales de IMSS-Bienestar operan un sistema que impide recetar lo que no esté en el catálogo local. Es una manera de mejorar el indicador de abasto: reducir lo que se puede pedir porque lo demás no está a disposición de los pacientes.
En educación, se anunció una cobertura total en primaria, secundaria y preparatoria. La cobertura básica real pasó de 94 por ciento en 2014-2015 a 89 por ciento en 2024-2025, y la SEP cerró otro ciclo sin evaluar aprendizajes y sin publicar cifras de abandono escolar desde hace dos años. Según diversos organismos independientes la deserción escolar en el ciclo 2024-2025, fue un 20 por ciento mayor más que en el ciclo anterior, muy superior al millón de estudiantes.
Se habla de construir millones de viviendas pero las cifras son muy modestas: a junio en realidad sólo se entregaron 24 mil 500. Mientras se anuncian 1.7 billones de pesos en inversión pública, la inversión física cayó 28.4 por ciento real en 2025, la mayor contracción desde 1991, y llega a un 15.6 por ciento en el primer trimestre de 2026.
El principal mensaje político del informe fue que “nadie se equivoque, aquí no hay divisiones”. Pero todo se ve dividido: ahí está el intento de Rocha Moya de regresar a la gubernatura, el que Enrique Inzunza se siente impunemente en su curul en el senado, la carta de Andy López Beltrán contra Trump, las campañas de los duros contra Omar García Harfuch, la Defensa nacional, Marcelo Ebrard, Edgar Amador o Roberto Velasco para comprobarlo. Las quejas cotidianas de Fernández Noroña, el doble discurso sobre Estados Unidos o el estruendoso silencio de Palenque, roto por los escándalos de los hijos del expresidente. Esa es la división que vemos todos los días.










