Enriqueta Burelo
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
NdE: El día de ayer, jueves 23 de abril, se celebró en todo el mundo el Día Internacional del Libro. En ese marco, nuestra querida maestra Quetita Burelo compartió este mensaje, que me permito compartir con usted, apreciable público lector:
Hay frases que no prometen milagros, pero dicen la verdad.
“Si no lees, no pasa nada. Si lees, pasa mucho”.
Y en esa aparente sencillez cabe todo un país, toda una vida.
Porque no leer no duele de inmediato. No hay fiebre, no hay alarma. La vida sigue: el día avanza, el café se enfría, las noticias pasan. Nada se rompe. Pero algo se queda quieto: la mirada, el lenguaje, la posibilidad de nombrar lo que sentimos.
Leer, en cambio, es otra cosa.
Leer es moverse sin levantarse. Es entrar en otras casas, otras épocas, otros cuerpos. Es descubrir que lo que creías tuyo, también le ha pasado a alguien más… y que lo que nunca imaginaste, también podría ser tuyo.
En un lugar como el nuestro, donde la historia se escribe a veces con silencios y otras con gritos, leer es un acto profundamente político y profundamente íntimo. Es elegir no conformarse con la superficie. Es entrenar la sensibilidad, afinar el pensamiento, ensanchar el mundo.
Leer no es un lujo.
Es una forma de resistencia.
Es una forma de pertenecer.
Hoy, en el Día del Libro, no se trata de decirle a todos que lean por obligación. Nadie se enamora por decreto. Pero sí de recordar esto: cada página abierta, es una puerta; cada palabra, una posibilidad; cada historia, una manera de no estar solos.
Si no lees, no pasa nada.
Pero si lees… pasa la vida.










