El Informador
La escritora y psicóloga Edith Eger, reconocida internacionalmente por su testimonio de vida plasmado en el libro “La bailarina de Auschwitz”, falleció a los 98 años el 27 de abril, aunque la noticia se dio a conocer ayer, informó su editorial Grupo Planeta. Su legado, marcado por la resiliencia, la esperanza y la sanación, deja una huella profunda en lectores de todo el mundo.
Eger, quien también destacó como psicóloga especializada en trauma, narró en su obra más conocida la historia de su juventud truncada por el horror nazi. A los 16 años fue deportada al campo de concentración de Auschwitz, donde perdió a sus padres y enfrentó condiciones extremas. En ese entorno brutal, encontró una forma de sobrevivir gracias a su talento como bailarina.
El ballet, disciplina que había practicado desde niña, se convirtió en un recurso inesperado para mantenerse con vida. El médico nazi Josef Mengele, conocido por sus crueles experimentos, la obligaba a bailar para él, lo que, paradójicamente, le permitió evitar la muerte en varias ocasiones. Esa experiencia, profundamente dolorosa, sería más tarde una pieza central de su relato de supervivencia
Tras su paso por Auschwitz, Eger fue trasladada a otros campos de concentración, entre ellos Mauthausen y posteriormente Gunskirchen, en Austria. Allí, en condiciones críticas -con la espalda rota y al borde de la muerte-, logró llamar la atención de las tropas estadounidenses que la liberaron junto a su hermana en 1945.
Años después, en 1949, emigró a Estados Unidos, donde reconstruyó su vida y desarrolló una destacada carrera como psicóloga. Su enfoque terapéutico estuvo profundamente influido por su mentor, el psiquiatra austríaco Viktor Frankl, autor de “El hombre en busca de sentido”. Como él, Eger defendió la capacidad humana de encontrar significado incluso en las circunstancias más adversas.
En diversas entrevistas, la autora subrayó la importancia de la memoria y la responsabilidad histórica. “La mejor venganza contra Adolf Hitler es que mi libro se haya traducido al alemán y se esté vendiendo en Fráncfort”, afirmó en 2018, al referirse al impacto internacional de su obra.
Publicado en 2018, “La bailarina de Auschwitz” ha sido traducido a múltiples idiomas y ha superado el millón de ejemplares vendidos en todo el mundo. Su historia también ha sido adaptada para jóvenes, con el objetivo de acercar su testimonio a nuevas audiencias.
Para la crítica profesional, “La bailarina de Auschwitz” de Edith Eger no es simplemente un libro de historia, sino un mapa de la psique humana trazado desde el epicentro del horror. Los expertos coinciden en que la obra trasciende el alambre de espino de 1945 para desplegarse como un viaje narrativo que redefine el concepto de libertad interior.










