La crónica hablará por Chiapas

En la casa del agua y el canto

Marco A. Orozco Zuarth. [email protected]

En la casa del agua y el canto propongo un diálogo entre dos tradiciones que me atraviesan: la poesía de Nezahualcóyotl y la estética del haiku. Escribo desde Texcoco como quien escucha un territorio que todavía habla en sus pliegues de agua y memoria. Tal como señala Coral Chamuari en el prólogo: “Es precisamente, en este cruce de ríos donde ambas tradiciones poéticas se encuentran, que nace esta plaquette…”.

Mi escritura de haikus desde Texcoco no surge como un ejercicio formal, sino como un acto de atención profunda al territorio. En esta plaquette pongo en diálogo la poesía náhuatl de Nezahualcóyotl con el haiku japonés, descubriendo en ambas tradiciones una comprensión compartida de la fugacidad como forma de conocimiento, no como pérdida.

Concibo a Texcoco como un espacio histórico donde la palabra, la escritura y la memoria, han sostenido la identidad cultural. En especial, la figura de Nezahualcóyotl encarna una conciencia poética de la impermanencia. En este contexto, el Lago de Texcoco se vuelve símbolo de tensión entre desaparición y retorno, un territorio que ha sido transformado y que hoy parece recuperar lentamente su vitalidad ecológica.

Los haikus que escribo no buscan idealizar el paisaje, sino registrar instantes mínimos donde se revela la relación entre el ser humano, la naturaleza y el tiempo. La emoción surge de la observación directa y de la sensibilidad ante lo efímero.

Finalmente, entiendo este poemario como una forma de resistencia frente al olvido y la aceleración contemporánea. Propongo la pausa, la memoria y la atención, como gestos poéticos esenciales. Texcoco aparece, así, como un territorio vivo donde historia, cultura y naturaleza, continúan transformándose.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *