La crónica hablará por Chiapas

El poder de la palabra

Frases de Belisario Domínguez

Marco A. Orozco Zuarth [email protected]

Las ideas de Belisario Domínguez no solo describen una época, sino que plantean una forma de entender la ciudadanía como algo activo y comprometido. Analicemos algunas de sus frases célebres.

“Hablad de vuestros caminos, de vuestras escuelas, de todo lo que os interesa y a fuerza de hablar os haréis oír y se os hará justicia”.

Esta frase resalta la importancia de la participación. No basta con tener problemas o necesidades; es necesario expresarlos. Domínguez sugiere que la justicia no llega sola, sino que se construye a partir de la insistencia y la voz colectiva.

“¡A la obra pues, Chiapanecos!… Chiapas debe ser muy grande, muy rico y muy feliz. Y lo será si cada uno de sus hijos sabe hacer respetar sus derechos y cumplir con sus obligaciones”.

Aquí se refleja un equilibrio entre derechos y deberes. El progreso no depende únicamente del gobierno, sino del compromiso de cada ciudadano con su comunidad.

“Los fondos que manejan vuestros gobiernos, pertenecen al Estado y debéis cuidar de ellos como de vuestros propios intereses”.

Esta frase subraya que los recursos públicos no son ajenos a la ciudadanía. Invita a asumirlos como propios, fomentando una cultura de responsabilidad y vigilancia.

“Vigilad de cerca todos los actos públicos de vuestros gobernantes; elogiadlos cuando hagan bien. Criticadlos cuando obren mal”.

Belisario propone una ciudadanía crítica y justa. No se trata solo de oponerse, sino de evaluar con equilibrio, reconociendo tanto aciertos como errores.

“No en el exterior, porque ahí se sabe que este es un gobierno de asesinos, que asesinó al Presidente Madero y al Vicepresidente Pino Suárez…”.

Con esta frase, denuncia la pérdida de legitimidad internacional del régimen de Victoriano Huerta. Señala que los actos de violencia tienen consecuencias más allá de las fronteras.

“No en el interior, porque además de ser un gobierno de asesinos… es un gobierno ilegítimo…”.

Aquí su crítica se vuelve más profunda: no solo cuestiona la imagen del gobierno, sino su origen y autoridad moral. Es una denuncia directa contra el abuso del poder.

En conjunto, estas frases muestran que Belisario Domínguez entendía la democracia como una tarea constante. Sus palabras no solo invitan a reflexionar, sino a actuar. Nos recuerdan que la justicia, la transparencia y la libertad dependen, en gran medida, de ciudadanos que no tengan miedo de hablar y exigir lo que les corresponde.

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