¿Cómo se forman los arcoíris? Explicación para niños y grandes

Excélsior

Guadalupe Arce

De acuerdo con el Servicio Nacional de Satélites, Datos e Información Ambiental (NESDIS), un arcoíris en realidad no es una “cosa” física ni está en un lugar específico del cielo.

Se trata de un fenómeno óptico que ocurre cuando la luz del Sol interactúa con gotas de agua en la atmósfera. Para que aparezca, deben darse ciertas condiciones: luz solar, gotas de agua en el aire y la posición correcta del observador.

Por esta razón, los arcoíris suelen verse después de la lluvia, cuando aún quedan pequeñas gotas flotando en el ambiente y el Sol vuelve a salir.

¿Cómo se produce el arcoíris?

El NESDIS explica que el arcoíris se forma cuando la luz del Sol entra en una gota de agua. Al pasar del aire al agua, la luz disminuye su velocidad y cambia de dirección, ya que el agua es un medio más denso.

Dentro de la gota, la luz se refleja y se separa en diferentes longitudes de onda, es decir, en los colores que la componen. Cuando esa luz sale nuevamente de la gota, los colores se dispersan y se proyectan hacia nuestros ojos, formando el clásico arco de colores que vemos en el cielo.

Debido a que cada color se desvía de manera diferente, lo que vemos es la separación de los colores, formando los siete tonos clásicos del arcoíris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.

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