El Rey llega a Filadelfia

LeBron James se decidió por los Sixers, para intentar dominar el Este en la NBA

Agencias/Diario de Chiapas

LeBron James firmará por dos años con los Philadelphia 76ers, de acuerdo con Shams Charania, de ESPN. A sus 41 años, James se une a su cuarto equipo —y presuntamente el último— con la intención de pujar por más campeonatos que terminen de cerrar la brecha con Kobe Bryant y Michael Jordan, los ídolos que sentaron bases antes de que comenzara su carrera.

Serán 8 millones de dólares los que embolse James en la totalidad del contrato, el cual incluye una opción de jugador. La cantidad es mínima si se compara con los 52 millones anuales que venía ganando en su última extensión con Los Angeles Lakers; aceptar una cifra tan inferior habla claramente de la motivación del exjugador de los Cleveland Cavaliers y Miami Heat en este momento de su trayectoria.

Es ganar el campeonato, o nada.

Entre los círculos de debate de la NBA, el hecho de cambiar de equipo a estas alturas de la carrera para un jugador de la jerarquía de James se interpreta de dos formas diametralmente distintas: la “caza” de anillos vista con desdén, o la mentalidad de seguir persiguiendo la gloria deportiva por encima del dinero, valorando la salida de la zona de confort.

Sea cual sea la lectura, la realidad es que ahora los 76ers contarán con un elenco de lujo, al sumarse a Tyrese Maxey, VJ Edgecombe, Jaylen Brown y Joel Embiid, conformando uno de los planteles más impresionantes de la era moderna de la NBA, incluso dentro de la época de los “superequipos” plagados de estrellas, una tendencia que el propio James inauguró en Miami junto a Dwyane Wade y Chris Bosh.

Maxey y Edgecombe son dos bases jóvenes y emocionantes, talentos ascendentes en la liga. Brown es uno de los aleros más completos y, tras su salida de los Boston Celtics, busca demostrarles a todos que se equivocaron con él. Para Embiid, esta incorporación representa la mayor recompensa a su lealtad, siendo el estandarte de “The Process”, aquel experimento en Philadelphia que jamás se había consolidado de esta manera.

Aquí todo se resume en una premisa: LeBron James siempre ha ganado al menos un anillo con cada una de las franquicias en las que ha jugado. ¿Será Philadelphia el escenario de su última coronación?

La última etapa de LeBron con los Lakers dejó en claro que ya no era el jugador de antes. Un equipo que depende de que James sea la única referencia alfa no puede ganar un campeonato en la NBA moderna. Sin embargo, también demostró que no se puede colocar a cualquier superestrella al frente esperando que LeBron se adapte y congenie a la perfección.

En papel, incorporar a Luka Doncic parecía un acierto rotundo, el camino fácil para que James se retirara con cinco, seis o hasta siete títulos. No obstante, el dúo —o trío, si se suma a Austin Reaves— jamás terminó por despegar en Los Ángeles, obstaculizado por las lesiones que aquejaron al equipo. Tampoco ayudó que el entrenador en jefe, JJ Redick, pareciera más interesado en diseñar un esquema optimizado para Doncic que para LeBron.

Este es un escenario completamente nuevo, con piezas de peso llegando de golpe. No hay margen de error debido a la edad de James, ya que se trata claramente de una apuesta a corto plazo, de dos años a lo mucho. Jaylen Brown viene de una pugna interna con Jayson Tatum por el liderato en los Celtics; ¿realmente asumirá un rol secundario en un equipo con Embiid y LeBron?

Embiid, Maxey y Edgecombe forman un trío de extraordinarios jugadores que ya se conocen y monopolizan la posesión. La temporada pasada, el porcentaje de uso (usage rate) de los tres superó el 80 por ciento; es decir, cuatro de cada cinco tiros de los 76ers corrían a cargo de ellos cuando estaban sobre la duela.

El viejo argumento de que “solamente hay una pelota y hay que compartirla” cobra total vigencia en estos 76ers. ¿Quién cederá sus lanzamientos para que Brown y James hagan lo suyo? Eso en el plano ofensivo; en el defensivo, es evidente que James ya no domina posesiones enteras como antes, y Embiid oscila entre destellos estelares y dudas físicas según su estado de salud.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *