Recaba FGE cinco querellas por presuntos actos de violencia física y abusos cometidos en contra de alumnos de nuevo ingreso
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La Fiscalía General del estado (FGE) inició investigaciones formales tras la presentación de cinco denuncias por presuntos actos de violencia física y abusos cometidos en contra de alumnos de nuevo ingreso en la Escuela Normal Rural Mactumactzá.
El fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, confirmó este miércoles que los recursos legales fueron promovidos por padres de familia.
Para dar seguimiento al caso, ordenó la intervención de la Fiscalía de Distrito Metropolitano junto con un grupo especializado encargado de esclarecer las agresiones y deslindar responsabilidades.
De acuerdo con el testimonio de José Núñez Díaz, padre de una de las víctimas, su hija fue convocada al plantel bajo el argumento de un “curso de inducción” programado del 20 de julio al 4 de agosto.
Sin embargo, las actividades derivaron en agresiones físicas que dejaron a la joven exhausta y gravemente desorientada, al grado de ser abandonada por otros normalistas en el Parque Central de esta ciudad.
Núñez Díaz señaló que el control del plantel permanece bajo el comité estudiantil, al cual acusó de coaccionar e imponer abusos a los recién ingresados para obligarlos a participar en manifestaciones y actos vandálicos.
Los recientes señalamientos se suman a un antecedente registrado en julio de 2018, cuando Mónica Anahí, estudiante de nuevo ingreso, falleció a causa de una falla renal generada por deshidratación extrema y tratos crueles.
En aquel momento, su padre, Pedro Ramírez, denunció ante medios de comunicación que la joven fue sometida a ejercicios extremos, privación de agua y alimentos durante una supuesta “guardia vacacional de 15 días”.
A pesar del impacto mediático del caso de Mónica Anahí, la familia no presentó una denuncia formal en su momento debido a un deficiente asesoramiento legal y a la falta de actuación por parte de las autoridades de esa administración, quienes no contactaron a los deudos ni abrieron una investigación de oficio.
En años previos, miembros de la comunidad estudiantil también reportaron afectaciones severas tras ser bañados con diésel y sustancias corrosivas durante este tipo de novatadas.
Con la apertura de esta nueva carpeta de investigación, los padres de familia exigen a las autoridades estatales un alto definitivo a los abusos dentro de la institución y que se garantice la integridad física de los jóvenes que buscan continuar sus estudios en el plantel.










