El trabajo de Cántaro Azul no se limita a la instalación de infraestructura, busca acompañar a las comunidades en los procesos relacionados con la gestión del recurso. Esto incluye brindar asesoría para identificar sus principales necesidades
Cinthia Ruiz / Diario de Chiapas
La asociación civil Cántaro Azul otorga acompañamiento a 144 comunidades en procesos relacionados con el acceso al agua y saneamiento, principalmente en zonas rurales donde persisten dificultades para contar con el servicio de manera constante, infraestructura adecuada y condiciones que permitan garantizar agua de calidad.
La organización cuenta con un equipo de 56 personas, principalmente dedicadas al trabajo en campo, donde brindan acompañamiento a las comunidades para fortalecer la gestión del agua y apoyar en la búsqueda de soluciones de acuerdo con las necesidades de cada localidad.
Uno de los principales problemas identificados es que el acceso al agua no es igual para todas las comunidades. Mientras algunas localidades reciben el servicio únicamente cada 15 días, otras deben recorrer entre dos y tres kilómetros o más para poder acarrear agua hasta sus viviendas. A esto se suman comunidades que carecen de tubería, enfrentan problemas con la calidad del agua o cuentan con sistemas de saneamiento insuficientes.
Ante estas condiciones, el trabajo de Cántaro Azul no se limita a la instalación de infraestructura, sino que busca acompañar a las comunidades en los procesos relacionados con la gestión del recurso. Esto incluye brindar asesoría para identificar sus principales necesidades, definir qué obras son prioritarias y aprovechar de mejor manera los recursos disponibles.
De acuerdo con la organización, algunas comunidades realizan obras con recursos propios, mientras que otras recurren al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, conocido como FAISPIAM. Sin embargo, contar con recursos no siempre significa que las comunidades tengan las herramientas técnicas necesarias para decidir en qué invertirlos, por lo que el acompañamiento resulta parte importante del proceso.
Cynthia Reyes Hartmann, directora general de Cántaro Azul, planteó la importancia de reconocer el trabajo que realizan los comités y patronatos comunitarios encargados de administrar los sistemas de agua. Desde su perspectiva, estos grupos tienen un papel fundamental en las localidades y necesitan mecanismos que permitan fortalecer sus capacidades, sin que ello signifique sustituir las responsabilidades que corresponden al Estado.
Entre las propuestas planteadas se encuentra fortalecer estos sistemas comunitarios, así como establecer una oficina municipal de agua rural que pueda dar seguimiento a las necesidades de las localidades. También, considerado necesario contar con un registro gratuito y voluntario de los sistemas comunitarios, con el propósito de conocer dónde existen y cuáles son sus condiciones.
El planteamiento parte de una realidad que enfrentan las comunidades rurales: la gestión del agua requiere no solamente infraestructura, sino organización, recursos, acompañamiento técnico y mecanismos que permitan a las propias localidades participar en las decisiones sobre el servicio.
Para Cántaro Azul, fortalecer estas capacidades puede permitir que las comunidades tengan mayores herramientas para administrar sus sistemas, priorizar sus necesidades y aprovechar los recursos destinados a mejorar el acceso al agua y al saneamiento.










