Más allá del café: Ideas ingeniosas para ampliar la carta de tu cafetería y motivar a los clientes a visitarla

Como propietario de una cafetería, debes saber que tu local puede perder un cliente sin que tú hagas nada.

Puede que tu café sea bueno, que el personal sea amable y que la cafetería en sí resulte acogedora. Sin embargo, si alguien entra acompañado de un amigo que no bebe alcohol o de un compañero de trabajo que busca algo sustancioso, tu carta cobra mucha más importancia.

Por eso, ampliar el menú de la cafetería no consiste solo en añadir más bebidas o platos.

Se trata de dar a la gente más razones para visitar tu cafetería. Ampliar tu menú significa que los clientes pueden visitar tu cafetería a diferentes horas del día.

Sigue leyendo para saber más.

Empieza por lo que ya tiene demanda

Te recomendamos que empieces por algo que los clientes ya te piden.

Puede que te pregunten si tienes algo sin café. Puede que te pregunten si pueden tomar algo frío. Puede que te pidan un desayuno ligero. Puede que te pregunten si tienes algo para niños. Estas preguntas son, en realidad, un estudio de mercado. Anota sus preguntas y busca patrones.

Estas pequeñas conversaciones pueden darte las mejores ideas para ampliar el menú. Supongamos que tus clientes piden habitualmente bebidas heladas; en ese caso, debes desarrollar cuidadosamente esa categoría.

Crea una carta de bebidas que vaya más allá del café

Puede que el café sea la estrella de tu cafetería. Sin embargo, las bebidas batidas y frías pueden aportar una personalidad diferente a tu carta. Aquí es donde una base para frappé puede resultar muy útil. Puede ayudar a las cafeterías a crear bebidas batidas de textura suave. También permite ofrecer sabores como el caramelo, el chocolate y la vainilla. Además, puedes ofrecer una especialidad de temporada sin tener que crear cada receta desde cero.

Es importante mencionar que debes evitar crear una lista demasiado larga.

Limítate a un pequeño número de opciones excelentes. De esta forma, a tu personal le resultará más fácil prepararlas. Además, a los clientes les resultará más sencillo elegir y entender la carta.

Incluye comida que complementa tu actividad principal

La comida que ofrezcas en tu cafetería debe complementar bien tus bebidas. Por supuesto, no necesitas una carta de restaurante completa.

Ofrece platos que sean fáciles de servir y que se adapten a diferentes niveles de apetito. Por ejemplo, una magdalena o un bollo son ideales para alguien que quiere tomar un desayuno rápido. Los wraps pueden resultar atractivos para los clientes que vienen a comer. Las galletas y los postres pequeños animan a las visitas de media tarde.

Como se ha mencionado anteriormente, crea unas pocas opciones en cada categoría en lugar de añadir siete platos diferentes.

Ofrece a los clientes motivos para volver

Un buen menú debe dejar un poco de margen. En otras palabras, la flexibilidad es importante. Los productos de temporada son, de hecho, la forma más fácil de lograrlo. En otoño, puedes introducir una bebida especiada. En verano, puedes ofrecer refrescos a base de fruta. Para el invierno o las fiestas, puedes ofrecer un postre de edición limitada.

Ninguno de estos productos tiene por qué permanecer en la carta para siempre. Es precisamente su carácter temporal lo que puede despertar la curiosidad de un cliente habitual por saber qué vendrá después.

Ampliando el menú

Otro punto importante que hay que mencionar aquí es que debes diseñar el menú pensando en diferentes tipos de clientes. Por ejemplo, puede que un cliente visite tu cafetería para tomarse un café rápido. Otro puede que se quede tres horas con su ordenador portátil. Puede que lleguen padres con niños. Puede que un grupo de amigos quiera compartir bebidas y postres.

La clave es que tu menú debe dejar espacio para diferentes tipos de personas.

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