Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas 

Escuchar sin juzgar, respetar los momentos de tristeza y evitar presionar a una persona para que se mantenga fuerte son algunas de las formas de acompañamiento que pueden ayudar a quienes reciben un diagnóstico de cáncer. Durante este proceso, el apoyo emocional adquiere importancia ante los cambios que la enfermedad puede provocar en la vida del paciente y su entorno familiar.

Leslie Alvarado Nazar, tanatóloga, explicó que conocer un diagnóstico de esta naturaleza puede despertar sentimientos de miedo, enojo, culpa e incertidumbre, especialmente cuando la persona comienza a pensar en su tratamiento, su futuro y las responsabilidades que mantiene con sus seres queridos.

Señaló que una de las dificultades es que el paciente no solamente enfrenta una condición de salud, sino también la posibilidad de modificar su rutina, sus proyectos personales y su situación económica, estos cambios pueden representar distintas pérdidas que requieren tiempo para ser comprendidas y asimiladas.

Alvarado Nazar señaló que reconocer la enfermedad no significa resignarse a sus consecuencias, tiene que ver la aceptación permite que el paciente comprenda su situación y participe en las decisiones relacionadas con su atención médica

El entorno familiar también enfrenta cambios importantes, debido a que pueden surgir nuevas responsabilidades, preocupaciones económicas y modificaciones en la dinámica del hogar. Sin embargo, advirtió sobre la importancia de que estas circunstancias no provoquen que la persona enferma pierda la posibilidad de expresar sus necesidades y tomar decisiones.

La tanatóloga recordó que recibir un diagnóstico de cáncer no significa necesariamente enfrentar una muerte próxima. Además de la atención médica, contar con apoyo emocional puede contribuir a que el paciente y su familia transiten este proceso con mayor comprensión, respeto y acompañamiento.

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