La indignación por el feminicidio de Míriam y Ariana, abuela y nieta, mantiene en tensión a habitantes de Ostuacán, donde pobladores se congregaron en el parque central, cortaron la energía eléctrica y amenazaron con hacer justicia por propia mano contra los dos detenidos por el caso.
Ante estos hechos, el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, hizo un llamado a la prudencia y a mantener la calma, en medio de la exigencia de justicia por el doble feminicidio.
La situación ocurre en un ambiente de enojo y consternación social, mientras la ciudadanía exige que los responsables respondan ante la ley.










