4to. aniversario luctuoso de Agustín Duvalier y José Luis Castro

Romeo Duvalier Peña Román
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
El día cuatro de febrero, siempre estará presente en nuestra mente. Tocábamos la puerta de la casa de Agustín Duvalier, nadie respondía, la radio encendida. Abrimos la puerta y ahí estaba él: dormido en el sueño eterno. A los pocos minutos las llamadas, los mensajes; parecía un sueño, pero era realidad. Al otro día estábamos en la funeraria, presentes para Agustín. Por la noche llegaron más conocidos, cuando de pronto nos enteramos de la triste noticia: la partida del Mtro. José Luis Castro. Llantos, anécdotas y recuerdos: siempre estaban ahí, en muchos eventos.
MENTES PRODIGIOSAS
Agustín Duvalier Haro “Tincho”. 10 de julio de 1948, hijo de Carmen Haro (+) y Armando Duvalier (+).
Ana Lilia Pérez Quezada: Conocerlo, fue ver cómo se denomina a personas diferentes, como lo era Agustín Duvalier Haro (Periodista con 58 años de labor periodística), personaje que siempre podías encontrar en sus rincones preferidos: La Torta Vaquera en San Marcos, Café Avenida o en los puestos de periódicos del parque central, desde donde cazaría la noticia del momento, algunas veces con sus inseparables amigos, cómplices de vivencias que los unía. Cuando querías saber de algún suceso histórico importante, sabias que si lo consultabas él te informaría fecha, suceso, detalles, personajes etc. Como cuando consultas un libro o también como si regresaras al tiempo de esa noticia periodística, narrada por esta mente prodigiosa, resultado del amor a lo que se hace, la pasión con la cual se ejerce diariamente, el cultivar los conocimientos para un enorme desafío como lo es ser periodista.
Personaje que nunca podía faltar a eventos principalmente culturales, pero también de otras índoles. En su vida íntima siempre le gustó la soledad, quizás para concentrarse o por costumbre. ¡No lo sé! Quizás lo vivido y el tiempo, nos trasforman. En las pláticas siempre contaste tus anhelos para creadores y periodistas, ese sueño de verlos de alguna manera seguros y con cierta protección, en el caminar de los tiempos te diste cuenta que hacía falta para personajes indispensables; pero que sin embargo, para muchos pasan desapercibidos o incluso minimizados, sin aprovechar la experiencia de estos maestros no solo del periodismo, sino también de la vida.
Como familia, iniciamos con el proyecto de la Fundación Armando Duvalier A.C. Se nos invitó a participar con el grupo de Cronistas, la cronista Sofía Mireles Gavito; en el año 2017 fuimos presentados, conociendo a uno de los grupos más consolidado y grande de toda la república, situación por la que siempre estaré agradecida. Entre saludos, pequeñas pláticas y eventos, conocí al maestro José Luis Castro Aguilar. Uno de los gestos que me hizo saber de inmediato qué tipo de persona era, fue que me abordó para obsequiarme su libro “Apuntes para una teoría de la crónica chiapaneca”.
Para mí, usted es un visionario y un innovador en la crónica. En otros eventos me obsequió la nueva edición: séptima, de julio 2019. También me obsequió “Bosquejos históricos de Tuxtla Gutiérrez”. Esos detalles del maestro hablan de su enorme corazón intelectual y también de que no era envidioso con los jóvenes, pensaba yo. En esos momentos recordé a mis maestros de la Universidad en Ciudad de México que también tenían la misma actitud con sus alumnos, en cada pequeña plática con el maestro aprendíamos y por supuesto, el tiempo era corto para tanto saber ya que las preguntas no faltaban; sin embargo, su cordialidad con la que se distinguía hasta el momento que todos nos despedíamos, era de forma caballerosa.
En su vasta trayectoria y experiencia, fue fundador del Archivo General del Estado y Promotor Cultural. Platicar con el maestro siempre era un deleite por su amplio conocimiento en temas relacionados a los historiadores, la cultura, la poesía, el periodismo, entre otras disciplinas de su amplio conocimiento. Su trato amable y generoso pero sobre todo sencillo y abordable, nos daba como resultado un ser humano incomparable.
Recuerdo en una cena después de un evento, nos comentó de sus vivencias con su querido maestro Armando Duvalier y se notaba su tristeza de esos recuerdos. Siempre pensé que su afecto hacia el maestro era muy especial, esto nos haría estimarlo y admirarlo en gran manera; su ausencia física nos deja sumamente tristes, consternados, mas nos deja un tesoro en su legado, así como también buscar la manera de que sea honrado como lo que era: “Hijo predilecto de Tuxtla Gutiérrez”, por lo que para mí sus obras ya forman parte de un tesoro en forma de conocimiento de la Nueva Crónica Chiapaneca, haciendo nacer en su teoría de la crónica, su anhelada reestructuración de la crónica tradicional, para actualizarla a los nuevos tiempos. Sería, por tanto, “Creador de la nueva crónica de principios del siglo XXI en Chiapas”.
“Viajeros que compartimos en esta dimensión del tiempo”.

Fundación Armando Duvalier

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