Bienvenue Mesdames et Messieurs al idioma del amor, esa lengua que tantos suspiros despierta en los enamorados, que traslada a la hermosísima torre Eiffel y que hace pensar en boinas y baguettes.
El francés es uno de los 10 idiomas más hablados del mundo, por debajo del inglés, el chino, el hindi y el español, y superando al árabe, al ruso, el portugués, el bengalí y el alemán. En total 370 millones de personas hablan esta lengua, de los cuales sólo 79 millones son hablantes nativos. Esto quiere decir que 291 millones de personas eligieron hablarlo.
Esto puede ser porque es un idioma bastante sencillo de aprender para los hispanohablantes, ya que comparten raíces latinas. Lo que quiere decir que, si piensas en estudiar un idioma y no sabes por cual inclinarte, puede que optar por clases de francés sea una excelente opción. Y, de paso, tienes una excusa para ir a conocer la ciudad del impresionante arco del Louvre.
¿Por qué estudiar francés?
Puede que no sea el primer idioma de tu lista, pero seguro que está entre los primeros puestos. Los motivos para elegirlos son muchos. Desde ya, como hemos mencionado, uno de ellos puede ser por el hecho de ser uno de los 5 idiomas más hablados del mundo. Bélgica, Canadá, Haití y Camerún son países que lo tienen como lengua nativa. Y por supuesto que Francia también.
Muchos intentan estudiar el inglés sin éxito y terminan frustrados, entonces es donde el francés toma fuerza, presentándose como una alternativa muy interesante. A pesar de no tener la fama de la lengua anglosajona, abre muchas puertas del mercado laboral. Las empresas se disputan los candidatos que dominan el francés, casi tanto como aquellos que hablan perfecto inglés.
Sólo debes pensar que es el lenguaje oficial de organizaciones y entidades internacionales de reconocimiento mundial. La ONU, la Unión Europea y la UNESCO, la Cruz Roja, el COI, la OTAN y el Tribual de Justicia Europeo de Luxemburgo, son algunas de ellas.
Pero, otro motivo que hace a este idioma como uno de los más elegidos entre los hispanohablantes es lo fácil que puede resultar aprenderlo. Como ya hemos mencionado, comparte con nuestra lengua nativa, las raíces latinas, lo cual tiene bases muy similares. Además, es un puntapié para estudiar luego inglés, ya que ha conformado casi el 50% de esta lengua.
¿Cómo aprender francés?
Vayamos a lo que te trajo hasta aquí. Si estás pensando en iniciar tus estudios en esta lengua, seguramente, te estés preguntando por donde empezar. Por suerte, hoy en día, contamos con muchas tecnologías al alcance de la mano que pueden ayudarte a comprender y traducir términos o hasta a descubrir la pronunciación de una palabra.
Puedes comenzar bajándote alguna aplicación que te ayude a memorizar algunas palabas. Aunque si vas a empezar de cero, lo ideal es que consigas a algún profesor que te de una mano.
De todas formas, con o sin él, aquí van 5 tips que pueden ayudarte:
· Consigue un diccionario/traductor
En otras épocas esto significaba salir corriendo a buscar en una librería un diccionario español/francés. Por suerte nuestros móviles nos permiten acceder a millones de programas que pueden evitarnos este paso. Investiga entre las opciones disponibles, cual es la mejor según la comodidad que brinde y las recomendaciones de otros usuarios.
· Escucha el idioma
Aunque al principio no entiendas nada, escuchar música o programas en francés, irán acostumbrando tu oído al idioma. A medida que avances en tus estudios, te darás cuenta que ese murmullo sin sentido se habrá convertido en palabras y luego en frases que tu mente logrará interpretar.
· Lee en francés
Dicen que la traducción del famoso libro “El Principito” del francés, Antoine de Saint-Exupéry, no le hace honor a su versión real. Anímate a descubrirlo, consigue la edición original y comienza a leer, con diccionario en mano. Poco a poco irás asimilando palabras e ideas. Es un desafío, pero verás que es muy efectivo.
· Escribe listas de palabras
Escribe las palabras y sus significados en un cuaderno. De esta manera, tu mente las fijará más sencillamente. Una buena opción es ir etiquetando cosas en tu casa con su nombre en francés. Cada vez que las veas dirás su nombre en el idioma, hasta que luego no necesitarás leerlas más.
· Busca bares de intercambio
Aunque no lo creas, existen en nuestro país bares destinados a pasar horas hablando en francés. Puede que sea una acción para cuando estés más suelto con la lengua, pero plantéatelo como un objetivo.
Estudiar una nueva lengua es un desafío que pone los pelos de punta. Pero es una acción que abre muchas puertas y potencia el desarrollo personal. No será de un día a otro, pero debes animarte y descubrir el mundo del idioma del amor. No vas a arrepentirte.










