Jorge Éver González Domínguez
Chiapa de Corzo, Chiapas
Este cuatro de febrero, fue encontrado en su domicilio rodeado de su soledad, el periodista y promotor de la cultura Agustín Duvalier Cruz Haro.
Dentro de su domicilio, sobre la Segunda Sur Poniente de la capital chiapaneca, se encontró el cuerpo sin vida; según informes, ya tenía tres días de haber respirado por última vez: el corazón no había resistido tantas primaveras a su paso.
Este invierno del 2021, el también poeta regresa a la Luz del Padre, dejando un espacio insustituible en el campo del periodismo y la literatura.
Tanto los grupos culturales, como personas afines a las letras, se estremecieron con la noticia.
El escritor y poeta, Dr. Hernán León Velasco, refriéndose a un momento cuando Don Agustín fue intervenido quirúrgicamente, recuerda: “En aquella ocasión se fue a su domicilio a convivir con su ya legendaria soledad. Su sencillez nos recuerda a los orígenes del hombre, cuando todos llevaban a flor de boca la verdad”.
El legendario y reconocido periodista Augusto Solórzano López, escribe: “Otra vez se estruja mi corazón, fue Tincho un hombre callado, enterado de las políticas en general, de vasta cultura, extraordinaria memoria, su mente era un directorio”.
Agustín Duvalier Cruz Haro, periodista cultural, nació en 1948 en Tuxtla Gutiérrez, hijo del vanguardista Armando Duvalier y nieto del intelectual Agustín Haro y Tamariz. Ejerció el periodismo durante 57 años, siendo uno de los más prolíferos en Chiapas. El Club de Periodistas de SCLC le hizo entrega de la Medalla al Mérito Periodístico “Manuel Burguete Estrada”, el 7 de octubre de 2019.
En cada evento cultural se tropezaba con la sonrisa amable del decano periodista, que vivía rodeado de amigos, amalgamando una nostalgia que llenaba sus tardes amarillas.
En una plática soleada de marzo, un día me comentó que veía la vida con optimismo, ya que se sentía tranquilo con lo que había logrado y solo a veces le reclamaba al tiempo por pasar tan rápido y no darle oportunidad de formar un hogar.
La prisa arropaba sus ánimos, cuando en el cerebro se le acumulaba un tic nervioso.
Este cuatro de febrero por la mañana, una paz se interna en el alma cultural, pues descansa en brazos de la luz un buen periodista, que le dio a las letras, brillantez: hoy, un suspiro sale de la soledad y el viento azota en las hojas de los periódicos.










