La Jornada
Ciudad de México
Por primera vez se ha calculado el impacto global de la actividad humana en el movimiento de los animales, revelando alteraciones generalizadas que amenazan la supervivencia y la biodiversidad. Científicos han detectado que la actividad humana obliga a los animales a moverse 70 por ciento más para sobrevivir, según publican en la revista Nature Ecology & Evolution.
Si bien se ha demostrado que actividades como la tala y la urbanización pueden tener gran impacto en la vida silvestre, el estudio realizado por científicos de las universidades de Sydney y de Deakin, en Australia, muestra que eventos episódicos como la caza, la actividad militar y el ocio pueden desencadenar cambios aún mayores en el comportamiento animal.
“Es vital que entendamos la dimensión del impacto que los humanos tienen sobre otras especies animales”, resalta el autor principal, el doctor Tim Doherty, ecólogo de vida silvestre de la Universidad de Sydney. “Las consecuencias del cambio en el movimiento de los animales pueden ser profundas… incluso la extinción local”.










