Significado de Semana Mayor y Pascua

Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]

Nos hallamos en la Semana Mayor, coincidente con la Pascua judía cuando acaeció el martirio, crucifixión y resurrección de Jesús.

Desafortunadamente, él falleció por nuestros pecados. Sin alcanzar a redimirlos y enseñar a superarnos. La conducta como especie, no se ha modificado.

Sin embargo, su muerte fue superada por su pronta resurrección. ¿No estaría en animación suspendida o actus mortis?

En la cotidianeidad, cuando un ser humano es ajusticiado, pierde la vida y no la recupera.

Tenía certeza de su retorno y lo hizo al tercer día. Su cuerpo estaba incorrupto y poseía huellas visibles de clavos, latigazos y la herida de lanza en la zona hepática. Su cuerpo tridimensional se esfumó, sin quedar prueba ósea de su existencia.

El sacrificio sirve para reflexionar acerca del amor, el búdico crístico.

El amar a la vida, a la biología, al materno como formador de seres humanos.

La testosterona hace agresivos a varones. Los estrógenos y progesterona, a las mujeres tiernas, cálidas y amorosas. ¿Por qué no se ha sublimado la acción del estrógeno y progesterona? Para preservar la vida, evitar muertes, al decir no a la destrucción de la progenie. Es necesario la toma de conciencia para procrear un solo hijo por pareja. Aún si esta se disuelve, ninguno de los dos vuelve a procrear. Disminuyendo a la humanidad a la mitad sin guerras, exterminio, carencia de salud y dietas autodestructivas cargadas de exceso de calorías.

Que esta semana santa nos sirva para tomar conciencia de realidad.

El humanismo debe desterrar la guerra y crear el amor cristico búdico.

Si se aplicara, Gaia – Tierra, sería un paraíso. La mujer, con su fuerza genética mitocondrial e inmunológica, además de formadora de vida y de familia debe imbuir y crear seres humanistas.

En el siglo XVIII, Antonio Carlos y Severiano, en la aldea con categoría de poblado de Tuxtla con escasas casas de adobe y teja para ciudadanos o súbditos reales y de bajaré para los originarios, se cuestionan: Jesús ascendió al cielo con su cuerpo o se les aprecia a sus discípulos como un ser transparente.

Recordá -refirió el presbítero- su discípulo, para comprobar que era él, metió el dedo en las heridas y comprobó que eran reales. Imagínate si solo se hicieron aparentes al realizarlo. Ya verán un herido sin sangrar, deambular por el sendero sin atraer la atención de judíos y gentiles.

Severiano espetó: Eso decís que dice la biblia, la cual es ilegible por estar en latín, lengua que desconocemos. Bien podés adecuar, adornar o reescribir según lo deseéis.

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