Antropoceno autodestructivo

Jorge Alberto Rincón Acebo. [email protected]

La humanidad es dada a conmemorar, conjuntándose en junio los cuatro antiguos elementos.

El agua, representada por el Día Mundial de los Océanos, el día 8. Los océanos, a través de su biosfera, dan vida y clima al planeta. Lentamente mueren, se degradan. Su biocapacidad de regenerarse es rebasada por la destrucción a partir de la tercera semana de julio.

Se continúa con el aire el 15, día global del Viento. Sin aire, ¡no hay vida!

Por los gases refrigerantes se destruye la capa de ozono O 3 protectora de los rayos ultravioletas, incrementándose las neoplasias malignas epidérmicas.

La Tierra se tardó miles de millones de años para producir la capa orgánica de organismos muertos. Desde la década de 1930, en Norteamérica ya se encontraba mermada. Ahora, celebramos el 17 el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y Sequía. 

En 60 años pasamos de mil, a ocho mil millones de seres humanos. Sustituyendo los alimentos naturales por procesados, que acortan la vida. Todo alimento comprado es procesado, si ves su contenido. 

Para culminar con el fuego, representado el 21 de junio con el Día Internacional del Sol y del solsticio de verano.

Para acallar la conciencia, se creó el 7 como el Día Mundial del Medio Ambiente, de la inocuidad de los Alimentos.

La destrucción oceánica, desertificación y contaminación atmosférica, no se abordan en el hogar, escuelas ni en las noticias, enmascarándose como sobregiro de la Tierra, en vez de decir: “de agosto a diciembre, lo que se come y respira no se restituye, nunca se recuperará”.

A partir de la tercera semana de julio, lo que se produjo y se producirá en el año ya se consumió, el resto del año se destruye el medio ambiente, que no se recuperará al consumir la biosfera.

El presupuesto de los gobiernos occidentales se emplea en guerras que destruyen los cuatro elementos. Contaminan y exacerban las carencias humanas. El hecho es silenciado.

¿Guardarás también silencio?

El agua se encuentra súper contaminada con productos industriales que la hacen inviable para la vida como la conocemos.

El fuego del sol se encuentra mermado por las capas de gases contaminantes que producen un efecto invernadero. 

Cada año habrá menos vida y más humanos, hasta que la contaminación del aire, agua, tierra, oculte la luz solar, produciéndose el efecto invernadero y se intensifique el efecto del Antropoceno y la desaparición de la especie humana.

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