Eddie Rinctoya / Enviado Especial
Guadalajara, Jalisco
Estar presentes en un festival de cine tiene una magia particular, distinta, pero igual de poderosa que la que sentimos al entrar a una sala oscura. Es la emoción de un público curioso por los nuevos estrenos, el reencuentro con los clásicos y la oportunidad de escuchar clases magistrales y homenajes a quienes hacen cine. Todo ello nos recuerda por qué elegimos al cine como una forma de vivir esta vida.
Luego de nueve días de movernos de sala en sala, de encontrarnos con historias apasionantes y otras que nos demostraron que la realidad siempre supera a la ficción, concluye una edición llena de temáticas necesarias. Durante 41 años, el FICG ha sido un espacio donde las historias encuentran su primera luz y donde se escribe parte de la memoria cinematográfica de México y Latinoamérica.
La alfombra roja de esta edición reunió a personalidades como Lola Dueñas, Damián Alcazar, Cristo Fernández, Samuel Kishi, Fernando Cuatle y Eugenio Caballero, además de integrantes del jurado de las distintas competencias.
Este año, el país invitado de honor fue Chile, representado por figuras como Pablo Larraín, Maite Alberdi y Sebastián Lelio, quienes recibieron el Homenaje Iberoamericano. También se reconoció la trayectoria de la maestra y actriz Luisa Huertas, el Premio Maguey Trayectoria para Lola Dueñas, el Homenaje Industria FICG para Elena Vilardell, y los homenajes internacionales para el actor Edgar Ramírez y el director Darren Aronofsky, quien durante la clausura expresó:
“Estar aquí, me refiero a este festival de cine, es un recordatorio de lo importante que es contar historias. Contar historias es la tecnología humana original. Es lo que nos hace humanos. Eso es lo que nos hace mejores seres humanos. Y estar en este festival de cine con todos estos narradores de historias, todas las historias y el público que las recibe es, para mí, un recordatorio constante de lo importante que es seguir creando.
Así que, para todos los jóvenes estudiantes de cine en Guadalajara, los jóvenes cineastas, sólo recuerden que están haciendo lo correcto, los necesitamos. Sigan trabajando, sigan luchando. Sé que es muy duro ahí fuera. Pero si cuentan una historia que signifique algo para ustedes, encontrarán un público, esperemos que no solo en festivales como este, sino en todo el mundo”.
Los ganadores del FICG 41
Premio FIPRESCI: Oca, de Karla Badillo
Premio FEISAL: Aquí se escucha el silencio, de Gabriela Peña Tapia
Largometraje Iberoamericano de Ficción – Mejor Ópera Prima: Barrio triste, de STILLZ
Mejor Interpretación: empate entre Nicolás Zárate (Hangar rojo) y María Magdalena Sanizo (La hija cóndor)
Largometraje Iberoamericano Documental – Mejor Dirección y Mejor Documental: Niñas escarlata
Premio Maguey del Jurado: Soy Mario, de Sharon Kleinberg
Premio Maguey a Mejor Película: Feito pipa
Mejor Película Jalisciense: El círculo de los mentirosos
Cine Socioambiental – Mejor Película: Black Water
Premio Mezcal – Jurado Joven: La misma sangre
Premio del Público: Querida Fátima, que también obtuvo Mejor Película y Mejor Dirección
Durante la premiación, Lorena Gutiérrez, madre de Fátima, compartió:
“Lo que más le agradecía a Rodrigo [Reyes, codirector y productor] era que nos escuchara, que escuchara todo lo que nosotros queríamos contar de Fátima, de cómo había pasado, porque en este país nadie nos escuchaba. Nosotros estamos seguros de que la justicia se construye escuchando”.
La clausura
La noche final cerró con la proyección de Un hijo propio, de Maite Alberdi, una cinta que combina documental y ficción para narrar la historia de una mujer que simula un embarazo durante meses ante su familia y su esposo. La película, producida por Netflix, tendrá su estreno próximamente.
Con una larga lista de ganadores y múltiples películas que seguirán rondándonos la mente, concluye la edición 41 del festival de cine más longevo de México. Nos despedimos del Festival Internacional de Cine de Guadalajara con un “hasta el próximo año”, rumbo al FICG 42.










