¿Cómo es el dolor de cabeza por un derrame cerebral?

Excélsior
Diana Oliva
No es como los que provocan las pantallas o el estrés. Tampoco es el tipo que mejora con agua o una siesta.

Es un dolor que aparece de forma brutal, sin permiso y sin previo aviso. Una alarma que, si no se escucha a tiempo, puede dejar secuelas para siempre. La diferencia entre atenderlo o ignorarlo puede escribirse en segundos… y en consecuencias irreversibles.

Según un estudio de la revista Neurology, hasta un 30% de los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) presentan dolor de cabeza como primer síntoma. Y aunque el dolor por sí solo no siempre indica un ictus, cuando viene acompañado de signos neurológicos debe encender todas las alertas.

El dolor de cabeza vinculado a un derrame cerebral suele describirse como repentino, agudo y completamente distinto a los dolores previos que haya experimentado una persona. Puede sentirse como un golpe seco en el cráneo, una explosión interna o una presión insoportable. En algunos casos, es punzante; en otros, palpitante, pero siempre fuera de lo normal.
De acuerdo con la American Heart Association, este dolor se manifiesta con frecuencia en un solo lado de la cabeza o detrás de los ojos, y suele aparecer acompañado de otros síntomas neurológicos como visión borrosa, confusión o vómitos.
La mayoría de los pacientes que han vivido un ACV coinciden en una idea: ese dolor no se parece a ningún otro.
¿En qué se diferencia de una migraña o cefalea común?
Distinguir entre una migraña y un dolor por ACV puede ser difícil… pero no imposible. Una migraña suele ser progresiva, a menudo precedida por auras visuales o síntomas sensoriales. En cambio, el dolor de cabeza por derrame cerebral aparece de forma súbita, violenta, y sin patrón conocido.
Otras diferencias clave:

  1. Las migrañas pueden durar horas, incluso días; el dolor por ACV se instala rápidamente y empeora con rapidez.
  2. Las migrañas rara vez están acompañadas de pérdida de fuerza, visión doble o parálisis facial, que sí pueden darse en un ACV.
  3. Las migrañas mejoran con descanso; el ACV empeora con el tiempo si no se interviene.
  4. Cuando el dolor es radicalmente diferente al habitual, el cuerpo está dando una advertencia, no un capricho.

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