Karla Gómez
Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
Ser mujer para Elizabeth Bess es ser fuerza, amor y luz. De esta manera se define la creadora que tiene a la pintura como una herramienta de consciencia y transformación. El medio por el cual transmite ideales, información o un sentir.
Ella estudia Artes Visuales en la Universidad de Ciencias y Artes (Unicach) y forma parte del colectivo Conejos del Mictlán Oficial. Considera que ha iniciado su trayectoria en una generación de mayor apertura y por ello ha sido más fácil desarrollarse en el medio. Aunque reconoce que ha tenido percances con personas ajenas a su trabajo.
“En un principio quería aprender a dibujar, pero pronto supe que la escuela no forma artistas y que si quería crear debía estudiar, analizar, pero sobre todo, practicar”, agrega.
Elizabeth inició esta carrera pintando acuarelas en formatos muy pequeños debido a que no tenía dinero para comprar materiales, eran tiempos difíciles, “pero sabía que eso no era un pretexto; así que cuando decidí pintar en gran formato me sentí más cómoda y me gustó la experiencia tan única que me da pintar murales y cuando es en las calles aún más”, expresó.
Su paleta de colores es cálida, con tonos pasteles matizados que contrastan con la gran cantidad de color negro puro que utiliza en el cabello de su personaje principal. Además, procura que el color se enfoque en los ojos o elementos importantes de la composición.
No obstante, como parte de su propuesta, están inmersas diversas temáticas, las cuales contemplan emociones, identidad, carácter y social. Por tanto, sus personajes lucen fuertes, como ella. Asimismo, le gusta compartir mensajes positivos, para quien lo vea se identifique y le dé un significado.
“Muchas personas creen que mi trabajo forzosamente es sobre género, ya que mi personaje principal son chicas (soy una chica, ¿qué más podría conocer mejor que una chica?), pero no. En ocasiones me gusta tocar temas sociales en general, otras simplemente dibujo acerca de lo que acontece en mi día a día, o anécdotas de amigos, las cuales cuento a través de mis ilustraciones. Poco a poco pienso en colores, elementos y composiciones adecuadas. Bosquejo un poco la idea antes de realizar la pieza final y agregando elementos a veces un poco fantasiosos o textos que complementan mi discurso”, menciona.










