Dulce Violeta presentó: Color Amargo

Jorge Éver González Domínguez Chiapa de Corzo, Chiapas

Entre el aroma del café y el murmullo del Tacaná, se presentó: Color Amargo, libro literario-fotográfico, de Dulce Violeta, creadora chiapaneca que ha sabido conjugar la poesía con la mirada.

El encuentro se realizó el fin de semana en Ja Tsé Café, en el ejido Córdoba Matasanos, y en el espacio cultural Chantli de Niza, ambos en el municipio de Unión Juárez, Chiapas.

El ambiente fue íntimo y cálido. Familia, amigos, lectores, músicos y artistas, se reunieron para celebrar un proyecto que fusiona la escritura poética con la fotografía, como un solo lenguaje. Durante la presentación, la autora compartió 

fragmentos del libro acompañados por una nueva galería fotográfica que integra la obra, generando un diálogo visual y sonoro que cautivó a los asistentes.

Color Amargo entrelaza la naturaleza con la interioridad humana. Sus versos y fotografías exploran los contrastes de la sensualidad, la memoria y la nostalgia. “El sabor que duele, pero despierta”, mencionó la autora durante la presentación. Es un libro que mira hacia la belleza del alma, donde cada texto y cada imagen, construyen un puente entre lo íntimo y lo colectivo.

La presentación contó con la participación de la Mtra. Fátima Vargas, del trovador González Ventura, y la cobertura del programa “Voces al Aire”, que dedicó una emisión especial a la obra.

Dulce Violeta presenta Color Amargo, obra que reúne los dos lenguajes que la acompañan desde siempre: la palabra y la imagen. Es un libro que invita a detenerse, mirar y sentir el pulso de lo íntimo a través de una sensibilidad profundamente arraigada a la inspiración que la acompaña.

Al finalizar la presentación, la autora compartió unas palabras que resumieron el espíritu del evento: “No esperaba tanto amor. Me conmovieron las voces, las miradas y los abrazos. Color Amargo nació de la nostalgia, pero hoy florece en comunidad”.

Dulce Violeta, poeta unionjuarence, es fotógrafa, escritora y promotora cultural. Su trabajo ha sido reconocido por su compromiso con la difusión del arte en la región del Soconusco, y ha participado en diplomados y programas dedicados al arte y la literatura indígena de Chiapas.

Con este proyecto, Dulce Violeta confirma que la poesía sigue siendo un territorio fértil, y que la mirada -cuando nace desde la raíz- puede transformar lo amargo en una forma de luz.

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