El inmune se convierte en vector

Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

No es solo para el coronavirus, sino para todas las enfermedades.

En consecuencia es necesario educar, para no transmitir. Es necesario recalcar: tal mecanismo, es para todas las infecciones. Quien cursa con una enfermedad gastroenterológica, a través del contacto y la vía oral/anal perpetuará la enfermedad. Los objetos contaminados sí son vía de preservación de los microorganismos: lavar y desinfectar lo que entra a la casa, es esencial e impostergable. Tomar consciencia que no se efectuaba y pesa realizarlo, es muestra de que la cultura higiénica no forma parte de la cotidianeidad.

Si a pesar de hacerlo ingieres alimentos en la calle, la carencia de higiene se perpetúa, sobre todo cuando los alimentos no se procesan de manera inmediata al ser descongelados o los vegetales y verduras no son lavados exhaustivamente. Se recalca que la comida higiénica carece del buen sabor conferido por los restos de la tierra y bacterias. No hay ventilación adecuada para evitar la concentración viral, aseo.

Desde el inicio expresé la lógica del modelo sueco de infectar a quien finalmente sufrirá las consecuencias. Se atenuó la infección con el cierre durante la primera oleada para los susceptibles a fallecer. No desean morir, pero no se esfuerzan en prevenir. Quien vive al día debe de trabajar, pero los maestros que pueden enseñar a distancia y los niños que no laboran y sí transmiten al ser vectores de propagación, deben conservar la video enseñanza.

Omiten, quienes alzan su voz ante los 1,800 muertos al día, que no todos son Covid y nace un excedente que perpetúa la inequidad, producto de la ignorancia y su cultivo para mantener a la mano de obra barata y desechable. Se evita expresar que la próxima epidemia puede acaecer en cualquier momento, las carencias tampoco se prevén y sea quien sea, se culpará al gobierno o a la falta de cuidado personal.

Por enésima vez, digo: nadie ingerirá un veneno a dosis mortal. Sin embargo, los excesos en comida, bebidas, contaminantes y destrucción de la biosfera, son mortales a mediano y largo plazo. Se demuestra a través de las insuficiencias renales, amputaciones, obesidad y sus consecuencias. Se evita llegar a hacer público y concientizar a toda la población; de hacerlo, el comercio, la banca y las fuerzas espirituales, mermarían sus ingresos.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *