Karla Gómez
Diario de Chiapas
El grupo comunitario “Guías o Consejeros Murciélagos”, realiza un teatro que surge desde su cultura basado en tradiciones. Desde el 2008, ha generado diversas obras de teatro en el municipio de Zinacantán, ubicado en la región de los Altos de Chiapas.
A la fecha ha presentado 13 obras, como: Nuestra alma nunca muere, El paso de los Carrancistas, El negrito Cimarrón, El esqueleto Volador, Todo por pedir riqueza, La siembra, el Nagual del brujo y La come carbón. Ha actuado dramaturgias de Ruth Estrada, Guillermo Ovalle y Alejandro Casona.
Asimismo, se ha presentado en diversos municipios de Chiapas, Tabasco y Ciudad de México, en Festivales como el Encuentro Regional de Cultura Maya en Yucatán y en el Teatro de los Volcanes.
También ha tomado cursos de dramaturgia, de teatro del absurdo, del físico, de los oprimidos y mímicos. Aspectos que han enriquecido de conocimientos a los integrantes del grupo y, a la vez, les permite crear su propia forma de hacer teatro.
Es en la Casa de la Cultura de esta zona, conocida por su fabricación de telas coloridas, donde surgió el grupo de teatro integrado por jóvenes y niños actores, interesados por esta disciplina artística.
Ricardo Juan Hernández López, director de la Casa de la Cultura de Zinacantán, informó mediante Cultura en Línea del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas), que el impacto que han tenido quienes se han inscrito a este taller, es que descubren sus talentos y habilidades, “el teatro es una alternativa para el crecimiento personal”.
Mediante la presentación digital de la Fan page de la institución cultural, compartió las formas de hacer teatro en la comunidad hablante de la lengua tsotsil, donde recrean las tradiciones orales que se cuentan en el municipio.
“Se lleva a escena la historia seleccionada, se promueve el teatro a manera de cuenta cuentos. Los actores asumen el papel con el personaje que se identifican. Posteriormente, se realiza el ensayo y los actores emplean el lenguaje oral sin ningún guion escrito, generan un diálogo apegado a la historia. Se acomoda la escena y los diálogos, hasta obtener la obra deseada”.
En su intervención, añadió que tienen un proceso de comprensión tanto corporal, como emocional. Debido a ello, pretende que cada obra de teatro invite a la imaginación del espectador a recrear las tradiciones orales, la lengua materna, la vestimenta, el modo de vivir; sobre todo, la forma de ver y entender el mundo:
“De esta forma hemos podido rescatar y fortalecer antiguos mitos y leyendas, siendo esto un pilar para su quehacer teatral, y mantener viva la memoria histórica del pueblo”.










