“El terror es igual al amor”

Karla Gómez

Diario de Chiapas

“Me gusta el terror, porque siento que es igual al amor. Cuando nosotros estamos enamorados tenemos huecos en el estómago, no podemos dormir, estamos pensando en esa persona. Eso sucede con el terror, nos quita el sueño”, mencionó Sandra Becerril, escritora especializada en ciencia ficción, terror, horror y novela negra, quien a través de Cultura en Línea del Consejo Estatal para las Culturas y las Artes (Coneculta-Chiapas) habló sobre Poe y la Literatura de terror.

Mediante la charla que dio a través de la fanpage de la institución cultural, resaltó que el género del terror es uno de sus grandes pasiones. Ya que, éste género fue uno de los primeros que existió en la literatura. Puesto que, su aparición se dio de manera natural, desde las mitologías, las tradiciones orales, narraciones culturales y en las religiones.

La escritora, añadió que, el pueblo antiguo cuando quería explicar lo que no conocía, o no querían que alguien se acercara a algún lugar, le inventaban monstruos. Sin embargo, resaltó que el terror tiene la libertad de no sólo hablar de fantasmas, casas embrujadas, vampiros u otro tipo de criaturas, sino también todo lo que está dentro del ser humano, “es la mayor fuente de terror que existe”.

Subrayó que el terror es un sentimiento universal: se puede entender, experimentar y vivir. A decir cómo se dio su encuentro con la lectura de Édgar Allan Poe (1809- 1849), compartió que en preparatoria le dejaron leer “La caída de la casa de Usher”, y desde ahí se enganchó con el escritor.

“Es un escritor rodeado de mitos y leyendas que se formaban en su figura […] Es el padre de la novela policiaca. Poe desarrolló el germen la novela policiaca con ‘Los crímenes de la calle Morgue’. Se familiarizó con las nodrizas quienes le contaban sobre aparecidos. Apenas distinguía entre lo real y fantástico, entre los vivos y los muertos. En estas historias, lo gótico y lo romántico se mezclan mucho y los argumentos tienen lugar en familias eran castigadas por maldiciones”, expuso.

En tanto, destacó “La máscara de la muerte roja”, texto narrativo que habla sobre un príncipe próspero que ignora el dolor del pueblo y sólo piensa en su propio placer. Había una peste. Hay un reloj que suena cada hora recordando que tarde o temprano todo terminará para ellos”, narró la autora de La calle de las brujas.

“El cuento es considerado como una alegoría a la fugacidad de la salud y de la vida. Tiene una atmósfera única del terror. El primer párrafo no ´solo habla de un castillo o del príncipe, más bien, nos mete a la mente de los personajes. Describe con los cinco sentidos todas las atmósferas, que después, otros autores tomarán en cuenta para escribir terror”, puntualizó.

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