Luis Alberto Ballinas Moreno
Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
jevergonzalez@alex
Venustiano Carranza, Chiapas. 1977.
Sus primeros estudios los realizó en su pueblo natal y los superiores en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Miembro activo del Grupo Cultural Frecuencia de Letras, de la Asociación de Escritores y Poetas de Chiapas, Integrante de América Madre filial Tuxtla Gutiérrez, Chiapas con sede en Argentina y miembro del Consejo de la Crónica de Chiapa de Corzo, Chiapas.
El escritor y docente nos comparte su punto de vista sobre las letras en la actualidad.
Las letras y su vida
“Comencé a escribir desde la secundaria, escribiendo poemas a las chicas y los amigos para enamorar a sus chicas, y después escribí un cuento que nunca le puse nombre, pero versaba de un sueño de una chica que quería tener tres hijos con diferentes padres. Y en el 2017 maduré mi primer libro, para el 2018 saqué mi primera novela titulada: Un cielo sin estrellas.
Escribir me ha servido para crear mundos diferentes, donde las aventuras son el eje central y en los poemas que guardo por ahí, en el cajón de una laptop, susurra la voz de la expresión personal y no personal. Las letras me han servido para darle vida a los sentimientos”.
Lo que se gana y lo que se pierde con este oficio
“Económicamente nada, se gana muchos amigos en este medio, se conoce también muchos lugares y se disfruta la convivencia, creo que todo escritor pierde mucho tiempo de su vida hilando frases, ideas, hasta perdemos la noción del tiempo, la convivencia de la familia, pero al final cuando sacas un libro sientes mucha satisfacción y estás preparado para nuevo reto”.
El compromiso social
“Es una gran responsabilidad porque el público que nos lee desea algo nuevo y que se le trate con mucho respeto, es decir, que cada letra debe ir sostenida con una profunda imaginación”.
Su aprendizaje
“Cada día se aprende un ‘coma’ diferente; y en lo particular he aprendido que somos únicos en este globo terráqueo y entonces creo que lo más importante es dejar un legado para las futuras generaciones, ya los literatos de antaño lo hicieron, faltamos nosotros”.
Las redes sociales
“Las redes sociales se han apropiado de la literatura a gran escala, anteriormente la imprenta se apoderó primero y después las máquinas de escribir, le siguió las computadoras y le alcanzó los brazos el internet y sus redes sociales. La nueva generación y los adultos, están sumidos en esos mundos interactivos; es importante sumirse en ellos para no quedar atrás y divulgar la literatura, lo mismo están haciendo los clérigos; le sigue la IA como herramienta del futuro cercano para el progreso social y literario”.
La IA
“Es un arma de doble filo, la IA, a veces altera la información y crea un mundo exagerado, claro que es buena; cuando llegó el internet muchos nos espantamos y después nos adaptamos, ahora con ese monstruo que se está gestando, es un avance de la tecnología que ya está con nosotros y debemos interactuar con ello sin dejar de ser auténticos”.
La era digital
“Es un tema que está pendiente para una nueva novela, por ahí hice una encuesta hace años desde que empezó a salir los libros digitales y la mayoría dijeron que no desaparecerían, pero sí se modificaría los medios; en fin, creo que los libros no desaparecerán. Leerán las nuevas generaciones en las apps de sus móviles como pasó con la radio: muchos han dejado de escucharlo por sumergirse en las redes sociales; sin embargo, hay muchos que todavía lo hacemos.
En resumen, en esta era digital debemos saber utilizar sus instrumentos. Los que navegan en las redes sociales, que sepan respetar al público lector y no distorsionar la información. La interacción entre la tecnología digital y los amantes de la escritura, se debe dar para aprovechar la difusión que se le da en esos medios”.
El escritor en poesía, ha publicado: Verso entre las nubes y Versos a Mayte; en novela: Un cielo sin estrellas y Posesión; en cuento: Vestigios y Vestigios II.










