Fidelia Brindis Camacho: el viaje sin retorno

Gilberto Fco. Vázquez Domínguez / Ocozocoautla de Espinosa, Chiapas

La inquieta vida de la insigne profesora. A sus 80 años de edad, su salud empezó a declinar, para 1969 ya había sufrido un infarto; sin embargo, una mujer como ella, que había dedicado su vida a la educación y la sociedad -pero sobre todo servir a la humanidad- no podía permanecer inactiva, razón por la cual aceptó desempeñar el cargo como la primera regidora en el Ayuntamiento de su ciudad natal.
Al año siguiente (1970) por el fallecimiento del presidente en funciones, pasó a ocupar la titularidad de la presidencia municipal, siendo la primera vez en Chiapas que una mujer desempeñara este cargo por sustitución, no electa constitucionalmente.
En 1972, declarado Año de Juárez, la Presidencia de la República organizó solemnes ceremonias para conmemorar el Centenario del fallecimiento del Benemérito de las Américas. La conocida trayectoria juarista de la Profra. Fidelia Brindis, no podía quedar en el olvido y fue invitada a participar oficialmente a los actos públicos que se desarrollarían el 18 de julio, en la capital de la República Mexicana.
Fue así que el 18 de julio de 1972, a pesar de su precaria salud, realizó junto con los integrantes del Gabinete Presidencial, el recorrido: del Hemiciclo a Juárez, al sepulcro en el panteón de San Fernando y posteriormente a Palacio Nacional, donde se llevó a cabo un elocuente programa en el que ella formó parte como oradora, donde enalteció los ideales Juaristas. Al retirarse a descansar, se encontraba profundamente emocionada.
El día 19 se sintió enferma y así lo manifestó, pero sus familiares León Brindis le habían organizado una comida y como era de esperarse, siempre responsable de sus compromisos, acudió a cumplir este -donde compartió el Pan y la Sal, como le llamaba ella- sin embargo, era tanta la emoción por lo acontecido el dia anterior y de esta reunión familiar, que fue ahí donde le sobrevino una trombosis e inmediatamente fue transportada de emergencia al Hospital “Adolfo López Mateos”, del ISSSTE.
Durante su estancia en el Hospital, se supo que tuvo las mejores atenciones, ya que el Profr. Edgar Robledo Santiago era el Director General (1970-1975) del ISSSTE; sin embargo, las diversas complicaciones médicas que ella sufrió fueron: Insuficiencia Renal, Diabetes Mellitus (no cuidada); y tenia problemas con el corazón, principalmente una cardiopatia hipertensiva. En su pueblo natal se dice que “fue intervenida quirúrgicamente el día 22 de julio por una trombosis, sin embargo, no recobró el conocimiento”; es importante mencionar que su fallecimiento se debió a la gravedad de su caso, desatando fatalmente con un Infarto al miocardio a las 21:15 del día 23 de julio de 1972.
Para las honras fúnebres en el Distrito Federal (hoy Ciudad de México), con el apoyo indiscutible del Profr. Robledo Santiago, los familiares de Brindis Camacho decidieron velarla al día siguiente en el Velatorio Tlalpan (funeraria del ISSSTECH), ubicado en la Avenida San Fernando de la Delegación Tlalpan.
Fue trasladada a su ciudad natal la noche del 25 de julio de 1972; por la distancia, el cuerpo de la insigne profesora llegó al dia siguiente despues del medio dia, en donde ya lo esperaba una multitud de personalidades de su municipio y de otros lugares de Chiapas, para honrarle en su última morada. Fue así que la tarde del 26 de julio fue sepultada en el Panteón Municipal (hoy Panteón de Dolores) de Ocozocoautla de Espinosa, Chiapas; donde reposan a un constado de su padre: el Liberal Francisco Brindis.
Don Rogelio Zenteno Aguilar, el día 22 de noviembre de 2021, nos narró:
“En la carrosa, miren como está, yo salí 20 para las 6 de la tarde, en donde dice: ‘buen viaje, pronto retorno’ por Iztapalapa donde termina Distrito Federal (hoy Ciudad de México) y Estado de México.
Viene conmigo en el coche Doña Auristela, hermana de ella, que fue con Doña Elena Camacho; cuando ya me dice el médico: ‘Usted qué era de ella’, pues chofer de confianza. En ese momento se me corrieron las lágrimas (y en esta entrevista hace lo mismo) porque se pierde un gran ser, yo llegué a estimarla muchísimo.
Y me dice ella, doña Elena Camacho: ‘Y tú ¿de qué lloras? Yo si soy sobrina, tú no eres nada’.
La quedé viendo, así como poca gente, poca persona, sin ningún valor moral.
Ella se quedó en México y Doña Auristela viene en el coche, la dama de compañía, se fueron en avión, cuando ya la habían operado y estaba en reconvalecencia, me parece.
La dama de compañía, una chamaca; a veces llevaba sobrinas, hijas de sus sobrinos. Y en esa ocasión una ahijadita.
Venimos y ya tenía yo varias noches de desvelo, la velamos allá en el oratorio del ISSSTE por las calles de San Fernando.
Salgo 20 para las 6, y a la altura de puebla ya venía cabeceando y le digo ‘me voy a dormir un ratito’.
Su testamento (14/10/1969) es una muestra clara del amor a su pueblo.
“Ha decidido dejarlos a favor de las personas que después mencionaré; así como en favor de instituciones Culturales y Educativas a través de sus legítimos representantes, ya que su amor al estudio y profesión dentro del magisterio chiapaneco, es su deseo que la juventud obtenga algunos beneficios que propendan a su elevación intelectual”.
Predios urbanos en Calle Central Números 3 y 5 de Ocozocoautla de Espinosa; se las deja a la Secretaría de Educación Pública del Estado, bajo las condiciones: “Que estas casas sean utilizadas para celebrar conferencias, exhibiciones artísticas y demás promociones culturales para la juventud y en la inteligencia de que en todo momento deberá denominarse Sala Francisco Brindis.
Casa ubicada en la primera calle poniente número 29; se las deja a la Secretaría de Educación Pública del Estado, para construir una escuela primaria que se llamará Defensores de la Libertad.
Terreno y casa campestre “Estancia Fraternidad”; se las deja a la Secretaría de Educación Pública del Estado y/o impone obligación a su albacea enajenar al mejor postor.
Parte de su Propiedad ubicada en la Calle Central Núm 3 donde tiene construido un Oratorio y Garage perfectamente delimitados; se las deja al H. Ayuntamiento Constitucional de Ocozocoautla de Espinosa, para establecer una casa para albergar ancianos y deberá llamarse Úrsula Camacho.
A la Universidad de Chiapas, por conducto del instituto de Ciencias y Artes de Chiapas o patronato, deja una biblbioteca con cerca de cinco mil volúmenes, misma que deberá trasladarse a la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez.
Sra. Hermelinda Chanona de Hernández, una sala comedor, incluyendo las vajillas.
Sra. Josefa Martínez León de Hernández Zenteno, un recibidor y los muebles de la biblioteca.
Srita. María del Carmen Martínez Sarmiento, los muebles de su recámara.
Doña Lilia Martínez Chanona, los muebles de la cocina de su casa.
Menor María Isabel Hernández Chanona, una Televisión.
Cantidad de un mil pesos a las personas: Hermelinda R. Viuda de Montoya, Profra. Gilda Brindis Ramos, Profra. Georgina Brindis Ramos; quinientos pesos al Sr. Ramón Ramírez de la Cruz y la misma cantidad para repartirse a las personas ancianas y pobres de la ciudad de Ocozocoautla de Espinosa.
El importe deberá tomarse de la cuenta de ahorros del Banco de Comercio de Chiapas, Sucursal Tuxtla Gutiérrez; si al momento de su fallecimiento hubiera más cantidad de lo antes anotada, deberá emplearse:
•Gastos de sus funerales.
•Para la construcción de la Escuela “Defensores de la Libertad”.
Como albacea fungió el Lic. José León Cruz.

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