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Transformación de la escuela: Comunidades de Aprendizaje

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas lcalderon2009@hotmail.com

La organización de una Comunidad de Aprendizaje, resulta muy inusual en el concierto educativo tradicional. Aun no siendo incompatible con el marco legal, esto obliga a redefinir el papel de ciertas figuras o instituciones que normalmente desempeñan sus funciones prescriptivas de otro modo. Así, el director o directora debe seguir asumiendo su responsabilidad en la dirección del centro tal y como establece la normativa legal; pero este liderazgo resulta -en la práctica- compartido al incardinarse dentro de la organización en comisiones.
Las estructuras de poder tradicionales pierden peso, pues, a favor de un órgano en el que toda la comunidad se debe ver representada, como es la comisión gestora. En cuanto a la inspección de los centros, cabe señalar que su papel de asesoramiento ayuda, ya que algunos inspectores e inspectoras siguen realizando estas mismas funciones y además, las potencian mediante su implicación en el proceso y su participación en diferentes comisiones.
Por otro lado, cabe señalar que en las Comunidades de Aprendizaje no hay lugar para reproches. Si las familias muestran poca implicación en las iniciativas de la escuela, no se centrarán los esfuerzos en buscar quién o quiénes son los culpables. En lugar de acusarles de falta de motivación o despreocupación por la educación de sus hijos e hijas, se intentará crear espacios de participación donde las familias sientan que son escuchadas y que sus opiniones repercuten en la educación de sus hijos e hijas.
En este sentido, se dice entonces que en dichas Comunidades se abren vías para la participación de todos. Para ello, se hace imprescindible transformar las relaciones de poder que habitualmente se mantienen en la escuela por una nueva estructura más abierta, participativa e igualitaria. Esto no implica perder de vista que existen distintas funciones y responsabilidades dentro de la comunidad, es decir, que es diferente ser familiar, que profesor o colaborador.
Desde los primeros momentos de transformación de la escuela en Comunidad de Aprendizaje -cuando se decide qué aspectos de la realidad escolar se pretenden cambiar- padres, profesorado, alumnado y todos los agentes de la comunidad, participan en la tarea de analizar el estado de las cosas y establecer las prioridades inmediatas.
De la misma manera, las decisiones sobre la planificación del trabajo se acuerdan entre toda la comunidad y cada una de las comisiones que se establecen para trabajar sobre las prioridades elegidas también tienen un carácter mixto, es decir: son compuestas por profesorado, familiares, alumnado, voluntariado, miembros de asociaciones locales, asesores y asesoras. Con esta organización, se hace posible que todos los miembros de la comunidad tomen parte activa en las decisiones educativas que se adopten y se responsabilicen de su puesta en práctica y posterior valoración.

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