Problemas de equidad en la educación

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]

A pesar del gran avance alcanzado en el acceso a la educación, aún no se ha logrado la universalización de la educación primaria y persisten problemas de equidad en la distribución y calidad de la oferta educativa y en el acceso al conocimiento. Hay suficientes evidencias respecto de los beneficios que tiene la educación en los primeros años de vida para el desarrollo humano y sus efectos preventivos y de equiparación de oportunidades; asímismo, un mayor número de años de estudio es un factor que puede contribuir -aunque no es el único- a superar el círculo vicioso de la pobreza, ya que ofrece mayores posibilidades para acceder al mundo laboral y tiene una influencia positiva en la educación de los hijos.
Si bien aún no se ha logrado el pleno acceso a la educación básica, el mayor desafío es superar la desigualdad en la calidad de la oferta educativa y en los logros de aprendizaje. El aumento de la cobertura no ha sido acompañado de medios efectivos que garanticen la permanencia en el sistema escolar y la satisfacción efectiva de las necesidades básicas de aprendizaje de los estudiantes.
Aunque han disminuido los índices de repetición y deserción, éstos siguen siendo altos y afectan en mayor medida a los niños que viven en situación de vulnerabilidad, verbigracia los niños y jóvenes provenientes de pueblos originarios o afrodescendientes se encuentran en situación de desigualdad educativa y social. Estos colectivos suelen vivir en la zona rural o zonas aisladas, donde como ya se ha visto, también hay mayores índices de pobreza, por lo que son objeto de diferentes tipos de discriminación.
En los últimos años ha habido un mayor avance en la educación intercultural y bilingüe, pero este es aún muy insuficiente. Así mismo, los niños con necesidades educativas asociadas a una discapacidad, es el colectivo que se encuentra más excluido; no existen estadísticas confiables, pero cuando las hay, queda de manifiesto que un alto porcentaje de estos alumnos no recibe ningún tipo de educación, especialmente los que tienen discapacidades más severas. Y aunque la tendencia de las políticas públicas es promover la integración de estos alumnos en la escuela común, la gran mayoría está escolarizada en centros de educación especial, por lo que también son los más discriminados.
En relación con el género, salvo algunos países, no existen diferencias significativas en el acceso a la educación inicial y básica, pero sí en la permanencia y la finalización de estudios. A la desigualdad que sufren los colectivos mencionados, es preciso añadir el debilitamiento de la escuela pública como consecuencia de una creciente privatización y la presencia de mecanismos de regulación del mercado en la educación. La desigualdad entre escuelas públicas y privadas, en términos de recursos, docentes cualificados y resultados de aprendizaje tiende a ampliarse, aumentando la brecha social y reproduciendo la estratificación y fragmentación presentes en la sociedad.

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