¿Quieres hacer un mundo creíble?
Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
¡No mandes bendiciones, cuando realizas lo contrario! No dejes cargada tu negatividad previo a los oficios religiosos, colocándotela de nuevo al salir al mundo real.
La conseja dice: “Deja colgado el diablo en el atrio y se lo vuelve a poner cuando sale de misa”.
Sé bueno.
No digas nada por detrás,
dilo de frente.
Vive.
Sé.
No manipules.
No dañes.
No te amas, si te dañas a ti mismo, estando consciente de tu manera de comer.
Te destruirá. No tienes coherencia.
Por eso persiste el Covid-19 y demás enfermedades.
Al menor síntoma y cambio físico, acude a verificar:
Laboratorio Clínico
y de patología.
Imagenología.
Rayos X.
Tomografías.
Mastografías.
Ultrasonidos.
Alimentarse, ejercitarse, pensar y actuar.
Si no eres coherente en lo que haces y expresas,
tiendes a la entropía.
-¿A qué?
A tu autodestrucción. ¡Ahí ves si te enfermas! Transmitís enfermedades.
¿Cómo te sentirás si muere a consecuencia del Covid, un familiar o conocido cuando se los trasmitiste?
¿Compungido de dientes para afuera o contento por qué heredarás o harás efectivo el seguro?
Chocas. Te dañas o quedas jodido o por imprudencia matas a otro. Ahora vas a la cárcel por homicidio imprudencial.
Deprimirse, es exceso de pasado.
Ansiedad, exceso de expectativas futuras, irrealizables.
-¿Entonces no hago nada?
Si el futuro es una suma de instantes, ¡no evadas por desidia!
La clave está en los deseos concretizados, constituido por millones de instantes concatenados.










