La cadena de suministro refrigerada: clave en América

Mucho se viene hablando de la necesidad de seguir apostando por una red de carreteras capaz de surtir a todo el continente americano de productos de cercanía o, al menos, continentales. Hace poco se daba el caso de una empresa que recolectaba fruta en Argentina para enviarla vía marítima a Tailandia a envasar y luego colocarla en los mercados norteamericanos.

Ese tipo de producto, capaz de ser transportado de forma intercontinental gracias a vehículos refrigerados pueden ser clave para mejorar la cadena de suministro y ofrecer productos más rápido, de temporada y con una calidad que sea la correcta en su tiempo.

Pero, ¿cuál debería ser el objetivo de los vehículos refrigerados para dar estos servicios?

En primer lugar hay que entender su función y características. Tal como explica Samsara, empresa especializada en soluciones y software de gestión de flotas de transporte, hoy en día un vehículo de estas características puede monitorizar, en tiempo real, la temperatura de la carga gracias a sensores independientes capaces de ir emitiendo la señal al conductor y empresa hasta el punto de mandar alarmas si se rompe la cadena de frío establecida.

“La seguridad que hoy en día ofrece la tecnología no solo a los conductores sino a las garantías de la carga son básicos para poder planificar rutas intercontinentales. Tanto en origen como en destino, el libro de registro está para ofrecer toda la información necesaria” explican.

Cuáles son las características antes de lanzarse a la vía con este tipo de camión.

En primer lugar hay que revisar todas sus condiciones para garantizar que no haya fugas por ningún lado antes de comenzar su refrigeración para que los productos perecederos entren en la zona de carga a la temperatura ideal para su transporte.

Por suerte, hoy en día las cabinas de carga tienen separadores para poder colocarlo de la forma más correcta dependiendo de si el producto va congelado o simplemente refrigerado. Esto supone una diferencia absoluta y permite llevar una carga variada que cumpla con su función desde al área de producción y recolección hasta los lineales de los supermercados que están distanciados miles de kilómetros.

Durante el trayecto, la temperatura debe ser continuamente monitorizada porque, como se decía, de ello depende la calidad y garantías sanitarias del producto. Por suerte, con soluciones de software como la monitorización de temperatura e incluso la localización vía GPS del camión se puede dar seguimiento en tiempo real de todos los parámetros para justificar cada kilómetro.

Desde los 12ºC hasta los que portan congelado a -20ºC hay una variedad de opciones que garantizan que todo tipo de producto fresco puede ser trasladado sin problema. Es la solución perfecta para poder ser la despensa de norteamérica desde las producciones agrícolas de América Latina ya que permitiría abrir nuevos canales de comercio y, sobre todo, una red de hubs logísticos que, desde México, enlazaran las dos partes continentales.

Todo un reto disponible si se consigue, por fin, firmar una serie de acuerdos de suministro que permitirían mejorar la calidad de los productos que llegan hasta los lineales gracias a toda la revolución tecnológica que han llevado a cabo las flotas de transporte.

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