Romeo Duvalier Peña Román
San Cristóbal de Las Casas
Las festividades del tres de mayo, se viven de manera diferente en cada municipio de Chiapas y en La Concordia, Chiapas, así se vive:
Javier Flores Vidal. El tres de mayo es una celebración muy arraigada entre los trabajadores de la construcción, una celebración milenaria que va del 27 de abril al 4 de mayo y coincide con el inicio de la temporada de lluvia. En Chiapas es una de las celebraciones más antiguas del calendario católico.
En La Concordia Antigua también era celebrada por los trabajadores de la construcción, aunque también había una celebración muy especial en torno a esta fecha y era la que celebraban los antiguos salineros que laboraban en la mina salinera llamada ‘La Cruz’. Esta histórica poza salinera servía de atracción turística y era muy visitada por los lugareños por la cercanía al pueblo, se encontraba ubicada en el arroyo llamado el Limonar y la más lejana era la mina salinera ‘Portatengo’ ubicada en el río Morelia.
El día de la Santa Cruz, los antiguos salineros -como Vicente Ponce, Jesús Ruiz Moreno, Justo Reyes, Abel Solórzano Gómez, Rubén Cáceres, Teódulo Guzmán, Francisco Cáceres, Carmen López, Graciano Guerrero, Navor Gordillo Osorio, Rutilo Penagos, Abraham Camilo, todos ellos socios fundadores de la desaparecida sociedad cooperativa salinera- acostumbraban celebrar quemando bombas y cohetes.
A propósito de esto, el C. Raúl Solórzano nos dice: ‘Mi mamá, doña Francisca Ocampo, preparaba comida y la llevaba para festejar el mero día de la Santa Cruz… las familias de estos trabajadores acostumbraban llegar a la salina para festejar con grandes tamaladas… ahí, debajo de la sombra de un árbol grande y frondoso de higo, nos acomodábamos para convivir casi todo el día, además que se quemaban algunas docenas de cohetes para hacer alegre la convivencia’.
Era en tiempo de cuaresma cuando los salineros se dedicaban a trabajar en las diferentes minas salineras, además de realizar la mayoría de las veces por encargo, figuras de sal como: aviones, casitas, estrellas y por supuesto, figuras de la Santa Cruz.
Por tradición oral, hijos de salineros recuerdan que dentro de las celebraciones de la feria del cuarto viernes de cuaresma, en honor al santo patrono el señor de La Misericordia, algunos feligreses acostumbraban pagar la manda con una hermosa cruz de sal.
En la actualidad, el señor Tomás Aguilar Mendoza, que tiene su domicilio en el barrio de Guadalupe de la cabecera municipal de La Concordia, aún conserva un ejemplar de figura en Cruz de sal.
A raíz de la construcción de la presa hidroeléctrica Dr. Belisario Domínguez, mejor conocida como ‘La Angostura’, las catorce minas salineras que existieron en La Concordia Antigua se ahogaron para siempre. El señor Abel Solórzano Gómez, al traslado de los pobladores al nuevo centro de población, tuvo la acertada idea de traer la cruz de madera que tenían ahí en la mina salinera, que por muchos años los había acompañado en sus celebraciones del día de la Santa Cruz del tres de mayo.
En la actualidad, dicha cruz es conservada en el altar de la casa de la familia Solórzano Ocampo, ubicada en el barrio de Guadalupe con domicilio en la 1ª Av. Sur Oriente. En entrevista al C. Marco Antonio, hijo del salinero señor Abel Solórzano Gómez, nos menciona: ‘En una ocasión, ya estando en el nuevo poblado de La Concordia, en un novenario que teníamos como familia por descuido empezó arder el altar (ardió casi todo el altar), con la sorpresa que la cruz apenas se quemó en un extremo’.
Démosle prestigio y lustre a esta tierra que tiene mucha historia.
Fundación Armando
Duvalier A.C.










