La fuente más fiel de Cervantes Saavedra y de sus familiares

Krzysztof Sliwa / Barranquilla, Atlántico, Colombia

(Primera de dos entregas)

Por primera vez se pone en letras de molde un trabajo sobre los testamentos militares -absolutamente dejados en el tintero por los cervantistas- por ejemplo, del brillante soldado aventajado Miguel de Cervantes Saavedra, héroe de los Tercios Viejos españoles. En verdad, lamento que la ciencia del cervantismo científico -algunos biógrafos no han dedicado nada a la fuente más fiel sobre el servicio bélico de Cervantes- no haya investigado las últimas voluntades militares de Cervantes y de sus parientes.

En vista de ello, surgen unas preguntas al cervantismo científico: ¿por qué sus trabajos de investigación no contienen una pizca de curiosidad sobre los testamentos militares de la familia Cervantes? ¿Por qué no investigaron los testamentos militares de la familia Cortinas y de la Salazar y Vozmediano?, y ¿por qué no les interesaron los secretos militares llevados a la tumba, guardados en las últimas voluntades, inter alia, de la familia Cervantes?

De veras, es sorprendente que hasta la fecha ningún cervantista no haya mencionado ni media palabra sobre los testamentos militares de los parientes cervantinos, quienes sirvieron a Carlos V (1500-1558) y Felipe II, sirva de ejemplo:

1. El brillante alférez Rodrigo de Cervantes del tercio del maestre de campo Francisco de Arias de Bobadilla (1537-1610), en mi opinión Rodrigo fue héroe del «Milagro de Empel», conocido como «Het Wonder van Empel», ocurrido el 8 de diciembre de 1585. Rodrigo falleció el 2 de julio de 1600 en la batalla de Nieuwpoort o mejor dicho en la primera batalla de las Dunas, parte de la guerra de los Ochenta Años (23 de mayo de 1568-30 de enero de 1648);

2. El virtuoso licenciado Juan de Cervantes, abuelo paterno de Miguel, intervino, inter alia, en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521, durante la Guerra de las Comunidades de Castilla (1520-1522);

3. Al alcalde ordinario de Cabra, Andrés de Cervantes, juez de Quintos y juez de Montes, tío paterno de Miguel, le correspondió «la organización de las fuerzas de Cabra el 22 de enero de 1569 para la Guerra de Granada», en la que participaron tropas del III duque de Sesa «para el socorro de la Alpujarra», según los documentos hallados por el excelente profesor Antonio Moreno Hurtado, de la Real Academia de Córdoba;

4. El soldado Rodrigo de Cervantes de la compañía del capitán Luis de Molina y Abad, primo paterno de Miguel, falleció el 23 de agosto de 1601 en el Hospital Real de Mesina conforme a los documentos localizados por el Cronista Oficial de la ciudad de Cabra Antonio Moreno Hurtado;

5. El poeta y soldado Gonzalo de Cervantes Saavedra, oriundo de Córdoba-, pariente de Miguel-, luchó en Lepanto y el genio de la literatura universal le glorificó a Gonzalo en «La Galatea» (1585);

6. El bisabuelo materno de Miguel, el licenciado Diego Sánchez de Cortinas, alcaide de Maqueda, murió durante el levantamiento armado de los llamados comuneros;

7. El abuelo materno-, esposo de la hidalga argandeña Elvira de Cortinas (1495-1566), una propietaria rural, cuya familia procedía de Castilla la Vieja-, también falleció en la sublevación comunera;

8. El militar Diego Sánchez de Cortinas (1478?-1512), muerto, el 11 de abril de 1512, de un arcabuzazo en la batalla de Rávena al norte de Italia en la Emilia-Romana, era esposo de María de Salcedo (1482?-1550?), de Barajas, siendo el primer Cortinas enlazado con los Salcedo;

9. Los cuatro tíos de la hidalga esquiviana Catalina de Salazar y Palacios (1565-1626), esposa de Miguel, Gonzalo de Salazar, Juan de Salazar, Alonso de Cárdenas y Francisco de Saavedra sirvieron a Felipe II en Flanders y en la conquista de las Indias, donde murieron Gonzalo, Juan y Francisco, mientras que Alonso falleció el 21 de agosto de 1625 en Esquivias; y

10. El brillante soldado Fernando de Salazar Vozmediano, de Esquivias -suegro de Miguel- veterano de la Guerra italiana (1551-1559), participó en el asedio de Metz que duró del 19 de octubre de 1552 al 2 de enero de 1553, y posteriormente tomó parte en la Guerra de los Ochenta Años.

Pese a ello, algunos de los biógrafos cervantinos propagan que Miguel y su hermano Rodrigo prestaron el servicio militar por un periodo muy corto y por eso no dejaron por escrito sus últimas voluntades.

En este sentido, es oportuno preguntar a los cervantistas si conocen la historia del testamento militar en España, si saben cuál fue el papel del cuerpo judicial de los invencibles Tercios Viejos españoles y por qué no estudiaron, a modo de ejemplo, «las Ordenanzas de Alejandro Farnesio, de 1587», donde se explican las funciones del «auditor general» y «cómo se debería proceder con los bienes de los soldados muertos, tanto si fallecieron tras haber hecho testamento como ab intestate»…

Continuará.

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