La Jornada
El tan esperado Museo de los Óscar de Los Ángeles abordará la “problemática historia” de la industria cinematográfica, desde el racismo que empañó Lo que el viento se llevó hasta las polémicas recientes sobre la baja representación de mujeres y minorías.
La idea de un museo dedicado al séptimo arte en esta ciudad tardó casi un siglo en ver la luz y el edificio diseñado por el arquitecto italiano Renzo Piano, que debía inaugurarse en 2017, se ha retrasado.
Sin embargo ahora las instalaciones están listas y su apertura está programada para septiembre, informaron los directivos.
La actriz Laura Dern, ganadora del Óscar a mejor actriz de reparto el año pasado, guió esta semana a un grupo de periodistas en un recorrido virtual por el museo, construido en el oeste de Los Ángeles.
“No pretendemos ignorar la problemática historia”, adelantó la actriz, citando la polémica campaña #OscarsSoWhite por la falta de artistas negros, la baja presencia de mujeres y la forma en que la Academia había tratado a la actriz negra Hattie McDaniel, en 1940.
Primera artista negra en recibir un Óscar por su papel en Lo que el viento se llevó, McDaniel no pudo asistir al estreno de la película debido al color de su piel.
Durante la ceremonia de entrega de los premios, no pudo ingresar al Hotel Ambassador, que practicaba la segregación racial, hasta que intercedieron los productores y tuvo que sentarse en una mesa separada, lejos de los demás actores de la película.










