Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas
¡Hace tres días que regresaste!
De estar en conglomerados. Gastaste lo que no produces. Mal comiste, Dejaste basura desparramada en sitios públicos.
Hoy te encuentras extraño. No estás normal. Tal vez con fiebre.
Acudirás en tres o cuatro días a un hospital, mientras ya contagiaste a todos los que te rodean. ¡Eres un irresponsable!
Y rogarás que te salven.
Si mueres por tu gusto, ¡no te quejes! Permanece en casa y sin dañar.
Aparte de eso, ¡patético! ¡Incongruente! ¿Qué futuro le espera a los que queden vivos en tu familia?
Aprendieron tu irresponsabilidad. Se aprende no lo que enseña, sino lo que vives.
¿Qué esperas para el futuro, si es que logras sobrevivir?
Estará mermada tu capacidad física, caminarás con dificultad. ¡No puedes respirar! Tu placa radiográfica pulmonar está dañada, sin que haya posibilidad de regresión. En algunos, el virus persiste o los daños ocasionados son irreversibles. Sientes que tu corazón salta o se para: ¡tienes miocarditis! Tus piernas se hinchan, hueles a orín: ¡insuficiencia renal!
¿Qué significa irreversible? Que el daño es irreparable o estarás en un proceso de muerte lenta o rápida, acorde a la magnitud de tu lesión. ¡Empeorado que deseas ingerir alcohol!
Dirás: “No lo sé… ¡no es exclusivo de los mexicanos… ¡sucede en todo el mundo!”.
¿Acaso así tiene futuro la humanidad?
Se justifica la existencia de la delincuencia “porque no tienen qué comer”, en vez de enseñar a ser responsables. Si no puedes atender a tus hijos, ¡no los concibas!
¡Somos tantos humanos! ¡Ningún país del mundo puede dar satisfactores a todos los que nacen!
¡Nunca los han dado!
México posee 25 millones de menores de 21 años sin futuro, nacidos en el siglo XXI. En la cúspide de la tecnología y de la irresponsabilidad.
Se habla que se producirá carne sintética para que no se produzca del ganado. Esto suena más a negocio.
¿Por qué no enseñar el equilibrio alimentario? Empezando por el personal de salud.
Los cuatro jinetes del Apocalipsis son: ignorancia, hipocresía, ambición y autodestrucción.
En el país se olvidó ser aprendiz para escalar, conocerse, mejorando la salud individual y colectiva.










