No pasará, aunque se sepa, acontecerá

Dr. Jorge Alberto Rincón Acebo Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Las paradojas del surrealismo mexicano, cargado de ignorancia, autodestructividad y desprecio social y ambiental.

Al viernes 8 de enero, las actualizaciones son: 1 millón 507 mil 931 infectados de covid, las defunciones han llegado a 132 mil 069. Recordando que sumando todas las causas de muerte son superiores, rebasando los nacidos por embarazos no planeados, niños nacidos de padres que no les importa su futuro, ya que ellos no conocieron algo mejor ni desearon optimizarlo para su descendencia.

Veamos el año médico: hace doce meses se consideró inviable una situación semejante a la epidemia de la gripa de un siglo atrás, que se expandió por el mundo y hoy se denomina pandemia. Son conocedores sin desear aceptar la verdad, se pensó que el confinamiento iba a ser como en el 2009, que el uso de cubrebocas es controversial debido a que portarlo es incómodo y ni siquiera se emplea de manera adecuada. Se esperaba que la mortalidad fuera menor, que no abarcará médicos, familiares ni mucho menos a jóvenes. En la formación, se empleó el suficiente tiempo para aprender, se repite si se medica con antiinflamatorios, antiparasitarios de forma periódica o permanente; por la sobreexposición habrá daño hepático, de no hacerlo sufrirá trombosis e inflamación irreversible. ¡Sí es destructiva! Hasta ahí. ¿Es útil? ¿Da dinero? ¡Es necesario lavarse tantas veces!

Enferman los médicos al entrar en contacto con múltiples paciente con una alta carga viral. Se puede evitar que se expanda la infección, con el cuidado individual. En la práctica, a la gente no le importa, espera ser del 80% que sobrevivirá. ¡Siempre ha sido así!

¡Se pretende ignorar que en los centros de trabajo escasean los sitios de aseo y hasta el agua! Ni siquiera se aborda que en oficinas es prácticamente insuficiente, magnificado en escuelas. Sin olvidar la responsabilidad individual de autocuidarse. Sin evadir la preocupación del cuidado de la base poblacional, quienes viven al día y tienen hambre.

Se pregunta: ¿por qué alcanza a ser mortal? ¡Tan simple: no se quiere admitir, se actualiza; la mentira es creíble, la verdad, inadmisible!

Se corrobora la escasa coherencia social.

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