El fuerte oleaje provocado por el fenómeno de mar de fondo comenzó a generar afectaciones en diversos puntos de la costa chiapaneca, particularmente en playas de los municipios de Arriaga, Tonalá y Pijijiapan, donde varias palapas ubicadas cerca de la línea de mar resultaron alcanzadas por el avance del agua.
De acuerdo con los reportes recabados en la región Istmo-Costa, las estructuras más afectadas son aquellas instaladas entre cinco y diez metros de la orilla, donde el oleaje ha ingresado de manera constante durante las últimas horas. Prestadores de servicios turísticos y habitantes de la zona permanecen atentos ante la persistencia de las condiciones marítimas adversas.
Las playas de Santa Brígida, Playa Ventura, Puerto Arista, Boca del Cielo, Playa Grande y Costa Azul se mantienen bajo vigilancia debido a la erosión costera y al incremento en la altura de las olas, un fenómeno recurrente durante la temporada de lluvias y ciclones tropicales.
Mientras tanto, en la región Soconusco, un deslizamiento de tierra registrado en el municipio de Unión Juárez provocó afectaciones en el camino que conduce al cantón Santa Teresa. En el lugar se acumuló material pétreo y una roca de grandes dimensiones que obstruyó parcialmente la vialidad.
Las labores realizadas en la zona permitieron liberar uno de los carriles para restablecer el tránsito, aunque persiste el riesgo de nuevos derrumbes debido a la humedad acumulada en los cerros por las lluvias recientes.
Las autoridades mantienen el llamado a la población para evitar acercarse a zonas de riesgo, especialmente en playas con fuerte oleaje y carreteras de montaña donde pueden presentarse deslaves o caída de rocas










