Editorial Océano de México / Diario de Chiapas
¿Puede un oso de peluche de menos de 10 cm sobrevivir cien años de guerra, pérdida, olvido y seguir creyendo que merece ser amado?
Todo comienza con Zefirina, una gata que recorre las calles de Nueva York en busca de regalos para sus dueñas: Elizaveta y su hija Dasha, refugiadas ucranianas que llegaron huyendo de la guerra. Entre calcetines, insectos y juguetes olvidados, Zefirina trae a casa objetos que sus amas devuelven al mundo con un ritual preciso: tres días en la vagoneta del jardín por si alguien los reclama, luego el congelador para eliminar cualquier bicho, y finalmente el lavado antes de buscarles un nuevo hogar.
Al caer la noche, los peluches cobran vida. Pasan lista, socializan y descansan de sus poses diurnas. El líder de este insólito hogar de segunda oportunidad es Osillo: un oso de bolsillo diminuto que lleva cien años de historia a cuestas. Acompañó a un soldado hasta Francia, conoce de cerca el horror de la guerra y ha leído la enciclopedia de juguetes de cabo a rabo. Su mayor deseo es que cada peluche encuentre a alguien que lo quiera de verdad.
El último hallazgo de Zefirina cambia todo: un oso de peluche grande, antiguo y de factura alemana. Osillo reconoce en él a uno de los primeros osos de peluche fabricados en la historia, con el valor monetario que eso implica. Así nace la amistad entre Osillo y Osuno: dos osos que pudieron haberse cruzado en los mismos campos de batalla y que ahora comparten techo en este refugio de juguetes olvidados. Pero un coleccionista codicioso amenaza con arrebatarle a Osuno la posibilidad de encontrar un hogar lleno de amor.
Oso de bolsillo de Katherine Applegate, se inspiró en una visita que la autora realizó a una tienda departamental en Londres, donde miró un exhibidor de peluches de una compañía llamada Loved Before, o sea peluches que ya habían pertenecido a alguien. Ahí conoció la historia de la producción de estos peluches y su triste destino final. Oso de bolsillo también es una oportunidad de hablar a los niños sobre la guerra de una forma que puedan llegar a entender.
280 páginas, $325.
Contexto histórico
Durante la Primera Guerra Mundial, se fabricaron diminutos osos de peluche para entregar a soldados estadounidenses como talismanes de esperanza y protección. Conocidos como osos de bolsillo, medían menos de 10 cm y fueron producidos por marcas británicas como J. K. Farnell. Se dice que tenían los ojos cosidos un poco más arriba para que los soldados siempre sintieran que el oso los miraba hacia arriba. En Alemania, las familias de los militares enviaban osos algo más grandes para que los soldados no marcharan solos. Un siglo después, la mayoría de esos pequeños compañeros de batalla habían terminado en la basura. Katherine Applegate decidió contarles otra historia.
Katherine Applegate
Ha escrito muchos libros infantiles y juveniles y ha recibido prestigiosos premios, como el Golden Kite, el Josette Frank y el Newbery Medal. Éste último le fue concedido por su novela El único e incomparable Iván, un éxito de ventas desde su publicación en el año 2013 adaptado en filme por parte de Disney. El último e incomparable Bob y La única e incomparable Ruby son las continuaciones de esta historia.
De la misma autora, en Gran Travesía, se ha publicado Willodeen y Odder, y la trilogía La superviviente.
Oso de bolsillo es su última novela juvenil. También, en Travesía, puedes encontrar sus álbumes ilustrados A veces volamos, Iván. La increíble historia del gorila del centro comercial, y la serie Perro y Cachorro.
Katherine vive en California con su esposo, sus dos hijos y una colección de mascotas muy queridas, aunque algo excéntricas.










