Panteón de la Asociación de Cronistas del Estado de Chiapas

CALAVERITAS

Sofía Mireles Gavito
En el mero mes de octubre
en su casa feliz estaba
preparaba una bella crónica
el tiempo ya le apuraba.
Y al doblar las campanas
en “Tata Chico” pensó
iré primero al festejo
y su crónica guardó.
Y al pasar por el parque
al “Presi” Manaco vio
ya se me aguó la fiesta
y al instante se murió.
Los cronistas hoy la extrañan
un gran vacío dejó
y la crónica pendiente
en el panteón la terminó.

Sarita Martínez Rincón
Sarita era muy inquieta
en eso de la gestión
pero sus crónicas eran
salidas del corazón.
Gestionaba un buen lugar
lo hacía con mucho tesón
buscaba que fuera digno
para su querida Asociación.
La parca la visitó
vestida de funcionaria
Sarita pidió el salón
y sin tantos argumentos
se lo dio en el panteón.

Ramiro Ruiz Espinosa
La Concordia era su pueblo
y por él se desvivía
le componía de todo
pero más lindas poesías.
De aquel profesor inquieto
el tiempo lo fue calmando
ahora cada que baila
solo queda resoplando.
¡Hay mi puente atirantado!
lo puso en una canción
y allá en su linda Concordia
hoy descansa en el panteón.

Antonio Cruz Coutiño
Era de pluma muy ágil
hombre de mucho tesón
le exigía tanto al “seso”
que hasta se quedó pelón.
Escribió un libro muy bueno
al cual le puso muchas ganas
lo presentó en diversos lugares
era el de la “chicatana”.
Un día alguien lo visitó
allá por el cerro hueco
Toñito vine por ti
y que carga con sus huesos.

Conchita Ponce Aguilar
En mero Mapastepec
en su pueblo muy querido
no solo le dejó poemas
sino también el ombligo.
Fue su “hija predilecta”
y era buena para el canto
le dejó un gran legado
hoy está en el camposanto.
La crónica está de luto
sin cabeza la tesorería
pero la que más la llora
es la licenciada Sofía.

Jorge Coello Avendaño
De la gran San Bartolomé
tierra de gran tradición
donde nació Jorge Coello
su orgullo de corazón.
Tierra de don Juan María
donde se guardan tesoros
pero lo que más presumen
la marimba con decoro.
Jorge escribía un día
crónica de corazón
y la última cuartilla
la escribió en el panteón.

Roberto Fuentes Cañizales
Hombre de grandes polendas
y dueño de inspiración
llegaba a pueblos y ciudades
con su gran presentación.
Daba vida al gran centauro
lo hacía con devoción
pero un día a media obra
que le falla el corazón.
Todo era de utilería
los rifles y hasta el cañón
solo uno no era de eso
era su gran bigotón.
Rutila Mejía Gutiérrez
De gran prosapia y abolengo
y un largo camino recorrido
dejó gran huella en la docencia
que con el tiempo será reconocido.
Pero también en las letras
la crónica ha cultivado
conquistando grandes galardones
todo muy bien ganado.
Pero en un nublado día
en Chiapa cantaba una canción
llegó pronto la huesuda
y se la llevó al panteón.

Dr. Fernán Pavía Farrera
Entretejiendo ciencia y arte
vivió un siglo el gran Doctor Pavía
y al trascender del plano terrenal
seguramente allá también hace poesía.
Muchos honores en vida le rindieron
por la salud él no hacía pausa
y reconociendo su valiosa entrega
le dieron “Doctorado Honoris Causa”.
Cuando por fin sus ojos se cerraron
para no ver jamás la luz del día
allá en la eternidad ya lo esperaba
José Luis Castro con mucha algarabía.

José Luis Castro Aguilar
En sus crónicas rezan con orgullo
su cuna humilde vivida cuando niño
que fueron el peldaño hacia la gloria
hoy los cronistas lo recuerdan con cariño.
Cómo labró aquel camino incierto
quitando penas, angustias y agonías
su meta era conquistar la gloria
su reto era, que nada lo detendría.
Hoy que ya goza de la paz eterna
en compañía de Mellanes y el doctor Pavía
es necesario seguirle
reconociendo
con homenajes por todo lo que
hacía.

Jorge Luis Ruiz Rojas
Tierra de leyendas y poetas
de Nitulandia él provenía
una muestra lo es Rodulfo Figueroa
que le cantó al amor con la poesía.
Estando en un Encuentro de Cronistas
leía su trabajo de gran manera
alguien del auditorio le aplaudió
al sonreírle resultó la calavera.
La lectura cortó sin miramientos
el susto le causó gran impresión
su pobre corazón enamorado
la parca hoy lo guarda en el panteón.

Magín Iván Flores Chacón
El Museo del Café estaba lleno
una bella novela él presentaba
era tanta la emoción que le embargaba
“Bella” estaba a su lado, lo acompañaba.
Don Roberto la obra presentaba
su corazón Magín sentía cabalgando
de pronto el tropel se fue apagando
hoy Magín descansa en el Camposanto.
Se decía “ropa caliente” orgulloso
la crónica desarrolló con gran pasión
su pueblo lo recuerda con cariño
la crónica la llevó en su corazón.

Hilario Laguna Caballero
De la costa chiapaneca
mareño de pura cepa
le gustaba hacer la crónica
eso que ni duda quepa.
Un día recibió una visita
quien de pronto le preguntó
¿es usted doctor gûerito?
y él, ¡Si le contestó!
Vengo por una consulta
la visita le solicitó
¡no soy médico le dijo!
soltó una gran carcajada
y al panteón se lo llevó.

Finalmente, yo les digo
disculpas a quien faltó
no fue falta de inspiración,
ojalá que para el otro año
haya espacio en el panteón.

Dr. Hilario Laguna
Caballero

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *