Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Pensamientos revoltosos
Los pensamientos revoltosos
se mecían en las
hamacas cerca del balcón,
temerosos de ser
descubiertos leían a Baudelaire,
compartían sus versos.
Las tardes otoñales y el viento fresco,
desnudaban los árboles; cerca la ventana,
uno de ellos pluma en mano cazaba
palabras para un verso endecasílabo,
fracaso total.
Inquieto, quería encontrar la razón
de la sequedad de ideas para un poema,
los otros, con café en mano,
disfrutaban de un tibio anochecer.
El pensamiento poeta,
recurrió al diccionario,
abrió el pesado libro en la letra “A”.
¡Oh! Sorpresa, la hoja estaba en blanco,
inició un recorrido al
interior del pesado libro,
caos, silencio pesado, luego murmullos
ensordecedores, desorden total.
Los pensamientos revoltosos,
dejaron sus hamacas
tendidas en el balcón.
¡Cómo un diccionario en blanco!
¿Dónde andará el abecedario?
Congruencia
Conquistar nuestra persona,
llevarla a puerto seguro,
eliminar momentos negativos.
¡Conquistarme! Camino difícil.
En un mundo de telecomunicaciones
la vida privada es un lujo, se desvanece
y el ego se llena de basura.
Los milagros son realidades,
en un mundo de banalidades
no exento de pasiones.
Vivo las desdichas de la vida,
la que elegí, siendo adolescente.
Cuando más necesitaba la guía
de un padre, comprensivo y sonriente,
su ausencia fue destino.
¡Conquistarme, camino
difícil… no imposible!
Enrique Flores Amastal










